PEPE IMAZ, NOVAK DJOKOVIC Y UNA FILOSOFÍA DE AMOR Y PAZ

PEPE IMAZ, NOVAK DJOKOVIC Y UNA FILOSOFÍA DE AMOR Y PAZ

Pepe Imaz, ‘el gurú del tenis’ que desde hace varios años trabaja con Novak Djokovic y con Santiago Giraldo, ha vuelto aparecer y en esta ocasión, concedió una entrevista a el diario español El País, en la que ha dejado declaraciones interesantes sobre su doctrina de ‘amor y paz’ y su relación con el exnúmero 1 del mundo, que hasta el momento ha generado apatía, entre los seguidores del circuito tenístico.

La primera duda en resolver es sobre el verdadero significado del ‘amor y paz’, una filosofía que adoptó después de retirarse del profesionalismo con apenas 23 años, debido a una fuerte crisis que sufrió por la falta de reconocimiento y una bulimia que por poco le quita la vida. “Nos han enseñado a tomar el camino del ego, donde solo debe importarnos el yo, somos como leones y en el tenis transcurre lo mismo. Ya no se va a competir, sino a guerrear y esta comienza por uno mismo, porque te maltratas y eso desgasta mucho. Sin embargo, cuando se conoce el camino del amor, la vida cambia, todo empieza a tener un sentido y una armonía que nunca habíamos conocido”.

La relación entre este extenista español y ahora, entrenador emocional, y Novak Djokovic surge por una casualidad. “Su hermano Marko sufría una depresión severa y no había manera de solucionarle ese problema. Al cabo de dos meses empezó a cambiar y Novak se preguntó. ¿Qué pasa aquí? Él es muy curioso y quería saber de dónde venía esto. Entonces a partir de ahí él notó el bienestar; seguía compitiendo y jugando, pero en lugar de verlo como una competición agresiva lo veía de un modo armónico. Su carácter se comenzó a armonizar, su juego comenzó a evolucionar… Todo esto le aportó muchísimo” explicó.

Durante esas cuatro temporadas el serbio prácticamente ganó todo lo que se propuso. No obstante siempre tuvo un vacío: Roland Garros, que según ‘Pepe’ pudo llenar gracias al trabajó que realizó durante todo ese tiempo. “Ganó lo único que le faltaba, con esa calma que le empezó a caracterizar. Recuerdo  que antes de las semifinales yo estuve con él toda la noche. Después de casi cuatro años de trabajo, me decía: Pepe, es maravilloso, porque estoy muy cerca de mi objetivo pero estoy en calma, no hay angustia, no hay miedo, esto es impresionante”.

Tras lograr ese objetivo se produjo un bajón en la carrera de Djokovic, que su entrenador emocional lo explica con mucha claridad y con obviedad. “El amor lo hizo ganar, pero le hizo estar mejor consigo mismo. Lo que ocurrió después es que su cuerpo dijo basta”, comentó el español, que además hizo una comparación. “Es como cuando subes al Everest, con el pie medio engangrenado y desnutrido, pero cuando consigues poner la bandera bajas y al llegar alguien te dice: ¿Y por qué no vas a por otro ochomil? Y claro, su cuerpo ya no respondía. A él le pasó eso”. Y añadió, “ganó en París, pero después se le presentó el reto de ganar los cuatro grandes en un año y su cuerpo no estaba preparado. El no respetó eso”.

Finalmente, Imaz se inmiscuyó sobre el pensamiento común en el que es culpado del bajo rendimiento de su pupilo en esta última temporada. “Llevo cinco años y hace cuatro, mire lo que hizo; y hace tres, también; y hace dos, también… Entonces, ¿es lógico decir eso? No lo creo, pero con esto yo no quiero defenderme, porque al amor no hay que defenderlo”.

Así es y seguirá siendo ‘Pepe Imaz’, un ser humano que cambió su estilo de vida con el fin de lograr convertirse en un mejor ser humano y así aplicarlo a su gran amor, el deporte blanco  “El tenis ha sido mi vida desde los cuatro años y ahora trabajo con todo ese tipo de problemas emocionales”.

Redacción Match Tenis

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