FALLA ES EL 2

 

No hay lugar para cometer errores. Mauricio Hadad escogió al jugador número dos para enfrentar a Japón pensando en lo que va corrido de 2.014 y Alejandro Falla ha tenido un mejor año que Alejandro Gonzalez.

En el deporte, y más en el tenis, nada asegura la victoria. Después de Djokovic, Murray, Federer y hasta hace poco Nadal, todos son íntimos de la derrota permanente. No porque sean malos sino porque este deporte es así, cruel a veces si se quiere, ácido como pocos. La combinación de forma física, mental y técnica determinan las rachas de resultados y estas a su vez marcan el nivel de autoconfianza de cada jugador. Por eso en el tenis el momento presente es tan determinante a la hora de enfrentar un reto del tamaño de la Copa Davis.

Es verdad que Falla perdió aquel punto definitivo en Japón hace dos años ante Go Soeda en un duelo que favorecía ampliamente al colombiano. Nunca estuvo el grupo mundial tan cerca como ese día.

También es cierto que el mejor Alejandro Gonzalez de este año se vio en Uruguay, cuando venció con sobrados méritos a Pablo Cuevas. El antioqueño no fue inferior al reto y escribió una hermosa página en el libro de la historia del tenis nacional.

Pero el capitán Mauricio Hadad hace bien mirando más allá de lo acontecido a comienzo de año en Montevideo. Las cosas han cambiado y así como en ese momento Alejandro Falla representaba más dudas que certezas, hoy, con buena parte de la temporada recorrida, la historia es al revés.

Los números no mienten. La carrera de campeones, que contabiliza únicamente los resultados de este año, muestra a Alejandro Falla en el puesto 100 con 433 puntos. Mientras tanto Alejandro Gonzalez ocupa la casilla 133 con 335 puntos, 98 menos, todo un mundo a ese nivel.

Pero más allá de los números Alejandro Falla ha tenido que jugar un 2015 casi completo desde los cuadros de clasificación. Ha luchado desde el sótano y su juego se ha hecho más regular. Parece haber encontrado un nuevo aire ya en la madurez de su carrera y en el tenis de hoy, está visto, los mayores de treinta años se han ganado su lugar.  Su cabeza que ya no es ansiosa, es menos nerviosa, piensa más y mejor y  lo hace de manera natural.

Además  la experiencia es importante a la hora de jugar como local. Tener el público a su favor, si no se maneja bien, puede convertirse en un elemento de presión que juegue en contra. Falla ya sabe lo que es jugar con un público que grita y aplaude a su favor pero que también murmura y se apaga cuando las cosas van mal. Gonzalez todavía no.

Alejandro Gonzalez tiene un gran futuro y seguramente vendrán muchas oportunidades para él, pero ahora debe concentrarse en volver al nivel que lo situó por algo mas de un año entre los mejores cien del mundo.

Por lo pronto es Falla quien, junto a  Giraldo, Cabal y Farah deben asumir la responsabilidad de ponerle la firma a su obra. Esta es la mejor generación de la historia del tenis colombiano en la era profesional,  son el espejo sobre el cual  las próximas generaciones se mirarán para emularlos y superarlos. Pero les falta un logro grande y ese está de nuevo muy cerca. Clasificar al grupo mundial es la recompensa que ellos se merecen, es la hora de lograrla.

Por: Antonio Casale

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