“UNA VICTORIA ES UNA VICTORIA”

En una jornada donde su tenis no tuvo el brillo de otras jornadas, Novak Djokovic derrotó a Albert Ramos en dos parciales para estar en octavos de Indian Wells y citarse allí con uno de los locales, el gigante John Isner.

Michael Cummo / BNP Paribas Open

Michael Cummo / BNP Paribas Open

Cuando el nivel de juego no está en perfectas condiciones, lo ideal es ganar como sea; pero lo importante es ganar. Novak Djokovic tiene esa premisa clara y en la noche del lunes, después de vencer al español Albert Ramos por 7-5, 6-3, su análisis no fue ajeno a lo mal que lo pasó en pista pero, para su suerte, llegó el triunfo que lo tiene una ronda más cerca de poder defender el título que logró el pasado año cuando venció a Roger Federer en una final a tres parciales.

“No fue un partido tan bueno como el de la primera ronda, de eso estoy seguro, pero una victoria es una victoria”, enfatizó el serbio, que se encontró con un ibérico decidido desde la primera bola del partido e, incluso, se aprovechó de un quiebre prematuro donde el uno del mundo cometió una doble falta de inicio. “Tuve que luchar mucho. Tuve muchos errores no forzados. Desde el fondo de la cancha no me sentí tan bien”. Djokovic se refiere a los 32 errores que tuvo en todo el encuentro (cuatro más que su rival), sus tres doble faltas y su baja efectividad en el primer servicio (60%). El de Belgrado empezó a inclinar la balanza a su favor por la inconsistencia que vivió Ramos con el correr de los minutos, y que le permitieron ajustar las piezas para encarrilar el éxito. “Hacia el final del partido estuve un poco mejor y espero ser mucho mejor en el siguiente partido. Tengo que trabajar mucho y esperar que en el próximo encuentro hayan pocos errores”.

Con el español superado, Djokovic se dirige a pensar en lo que será el partido ante John Isner, jugador que venció a Kevin Anderson para estar en la ronda de los octavos. Para el ganador en tres oportunidades en California será enfrentar a un rival que conoce muy bien: le ha ganado en cinco de las siete veces que se han medido, la última precisamente en este mismo cemento el pasado año, aunque aquella vez tuvo que exigirse hasta un tercer set. “Va a ser completamente diferente ante Isner. Habrá una gran cantidad de saques directos y tengo que estar listo para luchar por los pocos puntos que se decidirán en este partido”.

Isner también sabe lo que es vencer a Djokovic en Indian Wells. De hecho, una de sus dos victorias fue en el Valle de Coachella en las semifinales de 2012. El uno del mundo sabe de las capacidades del estadounidense y que puede llegar a significar un peligro en su búsqueda del cuarto título en estas tierras. “Él tiene un gran servicio. Todo su juego depende de su saque, sirve con un alto porcentaje de primeros servicios y de esta forma puede derrotar a cualquier jugador en cualquier superficie. Si él tiene un buen día con el servicio, sé que va a ser muy difícil para mí”.

Redacción MATCH TENIS

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