NADAL, EL REY SUPREMO DE PARÍS

Rafael Nadal dijo en el patio de mi casa nadie me falta el respeto. Es así, una vez más  el español se coronó campeón de Roland Garros, hecho histórico en este deporte, pues ningún otro jugador, había ganado un Grand Slam en nueve ocasiones.

Foto: FFT

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El manacorí cerró dos semanas más de ensueño en su recinto, después de vencer este domingo en la final del abierto parisino a Novak Djokovic, con parciales de 3-6, 7-5, 6-2 y 6-4 en tres horas y 31 minutos de un juego dramático, que tuvo el mismo  desenlace de nueve de los últimos diez años.

Nadal no sólo retuvo la Copa de los Mosqueteros, el español libró una batalla a muerte por el número uno del mundo, que al final, siguió en sus manos. Djokovic en tanto, sumó una decepción más en París, al perder su segunda final, siempre ante el mismo rival, el verdugo de todos los que quieren ser reyes del más grande del polvo de ladrillo, haciendo sólo una excepción con el maestro Roger Federer en 2009.

El encuentro se dividió en dos escenas. La primera estuvo marcada por un inicio arrasador de ‘Nole’ que por un momento colocó en duda la consagración de su rival. La otra por la contundencia del español, quien a partir de haber ganado el segundo set, se colgó el marcador sobre su espalda, hasta arrastrarlo hasta el final para alcanzar nuevamente  la gloria.

Bajo el sol de París arrancaba la final de la edición 113 de Roland Garros, con un Djokovic que denotaba sed de triunfo y con un Nadal que no había entrado enchufado al palacio de las canchas lentas, el estadio Philippe Chatrier.

En los primeros juegos, ‘Nole’ erró mucho menos que su rival, al igual que sus aciertos fueron  mayores.  El nerviosismo de Nadal era evidente su derecha, esa que tanto daño hace estaba desajustada, situación que hacía que sus tiros salieran por varios centimetros.. Djokovic, sabía que ese era el momento justo para golpear y lo hizo en el octavo ‘game’, para quedarse en 44 minutos con el primer parcial.

El encuentro hasta ese entonces estaba volcado del lado del serbio, que había dado un paso bastante importante en busca del único título de Grand Slam que no tenía en su palmarés. Así trascurrió el segundo set, entre aciertos de Djokovic, aunque no en la cantidad del parcial anterior, y un Nadal que se sostenía en el marcador a pesar de las dudas que dejaba ver.

Fue así como llegó la definición del set. Nadal estaba 6-5 arriba y parecía que el desenlace sería en el tie break, sin embargo, su espíritu combativo y uno que otro error de más de su rival, hicieron que nunca llegara el desempate y que en casi dos horas de partido, todo se fuera a la tercera manga igualado.

Después de ese momento, todo se volcó del lado del emperador de las canchas lentas, que veía como poco a poco se acercaba a su objetivo. El tercer set fue de relativo tramite, en cierta parte por los ánimos, pues los de uno estaban en el pico más alto, mientras los del otro, estaban tocando fondo. El marcador podía palpar lo que sucedía internamente en cada jugador, tanto así que en 50 minutos, la bestia se había quedado con el parcial por 6-2.

Para el que iba a ser el set definitivo, Djokovic tomó aire y volvió a meterse de lleno en el encuentro. Nadal en tanto, luchaba viendo en el horizonte su novena consagración. La presión estaba de los dos lados, pues para el español era la oportunidad que no podía dejar pasar, mientras que para el serbio era la opción de resurgir como el ave fénix de las cenizas.

Al final no hubo vida para el número dos del mundo, una doble falta cuando servía 4-5 y ventaja  Nadal, lo dejó otro año más sin la corona de Roland Garros. Por su parte ‘Rafa’ al ver que el punto quedaba de su lado, se tendió sobre ‘su alfombra’ favorita, esa que año a año lo ve desplomarse al ganar la última bola de cada final.

Nadal continúa  haciendo historia al llegar a los 14 Grand Slam e igualar a Pete Sampras. Además, continuará en lo más alto del ranking profesional masculino, pues esta vez en ese ítem, le ganó la guerra su archirrival, Novak Djokovic.

La  batalla no termina  acá, pues en tan sólo 15 días Wimbledon los volverá  a reunir. ¿Podrán volver a chocar en la final?

Por: Andrés Vargas 

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