NADAL CELEBRA DE MADRUGADA

El campeón defensor continúa con vida. Pasadas las tres de la mañana, Nadal firmó su acceso a las semifinales del ATP 500 de Río de Janeiro tras lograr una remontada ante el mejor jugador hasta la fecha de la gira de arcilla, Pablo Cuevas. Su próximo escollo: Fabio Fognini.

Foto Rio Open

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Con más corazón que buen tenis, Rafael Nadal ganó su tercer partido esta semana en el Jockey Club brasilero. Estuvo al borde de la cornisa, su rival lo exigió al máximo y por poco le dice adiós al evento que en 2014 lo vio vestirse de monarca. El español, después de dos horas y cinco minutos, acabó con la ilusión de Pablo Cuevas al derrotarlo por 4-6, 7-5 y 6-0. El uruguayo terminó desahuciado.

Un drive ganador de Pablo Cuevas dio inició a un partido que prometía una alta dosis de tensión. El reciente campeón de Sao Paulo representaba un peligro latente para las aspiraciones del Manacor, que a lo largo del torneo se le detallaba falto de ritmo, errático y sin esa fiereza que lo caracteriza. El primer cimbronazo del encuentro llegó en la mitad del set, un quiebre del uruguayo colocaba en rápida alerta a Nadal, que en un abrir y cerrar de ojos regresaba todo a normalidad. La tranquilidad no iba a durar mucho del lado del europeo, pues una ruptura más de Cuevas le iba a dejar la mesa servida para que tomara la delantera y soñara con la gesta.

Con la ventaja de haber tomado el parcial inicial, Cuevas bajó sus revoluciones y se dedicó a mantener su regularidad. Por su parte, Nadal aguantó los embates de su rival y esperó a que llegara su oportunidad. Esta se iba a presentar justo antes de llegar a desempate. El número 23 del mundo servía para forzar el tiebreak pero en el onceavo game le tembló el pulso y ayudado con varios aciertos del español, este mandaba todo a un tercer set.

Cuando se esperaba una gran batalla, la humedad (74%) pareció acabar con el buen tenis que hasta el momento estaba mostrando el charrúa. Sus piernas no funcionaron más, el cansancio se hizo evidente y su frustración de haber estado tan cerca de la victoria lo llevó a echar todo por la borda. Entonces Nadal se convirtió en un cazador de oportunidades y aprovechó una a una las opciones que le cedió Cuevas. En definitiva ni siquiera habían pasado 25 minutos cuando selló la pizarra con un contundente rosco que lo colocó en su primera semifinal del año.

Rafa ve en Fognini a su próxima amenaza aunque en el historial es claro dominador. Cuatro partidos jugados y cuatro victorias. El italiano se metió a esta instancia después de varios meses en el que las derrotas iban de la mano con su tenis. Entre dudas superó a Federico Delbonis y volvió a sonreír. La otra semifinal del evento, será entre David Ferrer y el sorpresivo Andreas Haider-Maurer.

Redacción MATCH TENIS

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