MURRAY Y SU NUEVA OPORTUNIDAD EN AUSTRALIA

Por cuarta vez en los últimos cinco años, Andy Murray estará en la final del Abierto de Australia. En esta edición, derrotó a Tomas Berdych en cuatro parciales, volverá a ser cuatro del mundo (tres si gana el título) e intentará ganar uno de los trofeos más esquivos de su carrera.

Ben Solomon/Tennis Australia

Ben Solomon/Tennis Australia

Entonado y afinado. Así concluyó su partido de semifinales el británico Andy Murray, quien despachó al checo Tomas Berdych por 6-7, 6-0, 6-3, 7-5 y alcanzó su octava final de torneos de Grand Slam (la mitad en Melbourne) donde buscará ganar su tercer título en la categoría y por primera vez el que entrega la ciudad australiana.

Ya es más que conocido el encanto entre Andy Murray y el Abierto de Australia, un evento que aunque el actual seis del mundo nunca ha conquistado, siempre le ha permitido entregar sus mejores facetas en esta disciplina y prueba de ello son las tres finales en 2010, 2011 y 2013. Ahora, el escocés intentará cambiar dar el salto y por vez primera hacerse con el grande de inicio de año. Acreditaciones las tiene y una de ellas es el gran nivel que han mantenido en la actual edición del campeonato de Melbourne Park, una faceta muy superior a la que mostró en gran parte de 2014 y que apenas allanó luego de sus conquistas en Shenzhen, Viena y Valencia.

En las semifinales fue creciendo en nivel ante un iluminado Tomas Berdych, que no solamente venía de vencer en un autentico partido a Rafael Nadal, sino de llevar una performance fina y que le permitía soñar con poder bautizarse en un Grand Slam. Y las cosas parecían salir de la mejor forma al tenista checo, quien se llevó el primer set en el tiebreak aunque con más dudas que certezas: quebró en el octavo game y se dispuso a sacar para set pero las indecisiones acecharon. Sin embargo, en el tiebreak salvó set point en contra y tres puntos más adelante selló el primer parcial.

Pero el exnúmero dos del mundo no apagó su intensidad. Se vio con el marcador abajo pero peleó como si llegar a la final fuera un cometido. Rápidamente se puso con doble quiebre en el segundo set y, para el desaliento del de República Checa, sufrió un contundente 0-6 en el que apenas consiguió ganar 10 de 36 puntos y ni siquiera una posibilidad de rotura. El baile continuó en la pista y Murray empezó a desestabilizar cada vez más a su oponente, aunque antes hubo paridad hasta el quinto juego de la tercera manga. Desde ahí, un quiebre determinante luego de estar 0-40 en el saque de Berdych.

Con dos sets bajo el brazo, el pupilo de Amelie Mauresmo se sintió con confianza aunque estuvo entre las cuerdas cuando salvó dos break points en el sexto game. Más adelante, en el 5-5, el británico dio la estocada final: quiebre que presagió el final del partido y una nueva final para el seis del mundo donde tendrá que esperar por Novak Djokovic o Stan Wawrinka. ¿Será al fin el momento de Andy Murray en Australia?

Redacción MATCH TENIS

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