MURRAY, Y UNA DAVIS PARA CAMBIARLO TODO

La relación de Murray con el público británico ha tenido grandes altibajos. Hace años Murray hizo una broma en una radio diciendo que prefería que ganará el Mundial cualquier equipo menos Inglaterra. Ese comentario sentó mal al aficionado y no sentían cariño hacia la figura de Andy. Es más, no existía feeling porque el carácter reservado de Murray parecía un muro insalvable. Sin embargo, todo cambió en la final que perdió en Wimbledon ante Federer en 2012. Andy no pudo contener las lágrimas y el público por fin sintió que Murray sufría por no alcanzar su sueño.

Foto: Clive Brunskill/Getty Images Europe

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Esta introducción es importante para entender la importancia psicológica de la Copa Davis en la raqueta de Andy. Hizo las paces con el público británico hace años y puede ser el héroe que lidere el triunfo 79 años después. Tendrá que luchar frente al público belga, Goffín, la tierra batida o la presión extraordinaria que recae sobre sus hombros. Sin embargo, Murray es un tenista maduro que precisamente este año ha sido capaz de llegar a semifinales en Roland Garros. Acostumbrado a jugar partidos “grandes” este año solo ha caído a pies de Federer y Djokovic. Por lo tanto, está sobradamente preparado llegando en plenitud física y mental para escribir su nombre en la historia.

Murray este año ha dado un paso de gigantes en tierra batida. Una superficie que por sus características debería haberle dado más alegrías, pero sus resultados no han sido lo suficientemente buenos. Tenista capaz de realizar defensas extraordinarias, dotado con una capacidad atlético envidiable y una inteligencia táctica realmente buena. Jugador elegido para triunfar que debe exhibir todos estos argumentos frente a Goffin y en dobles. Ha convivido en el mismo horizonte temporal de jugadores únicos en su especie (Nadal, Federer y Djokovic) siendo capaz de ganar varios Grand Slams. La historia le brinda una oportunidad única para grabar su nombre en la historia y ganar una Copa Davis con gran carga emocional.

A pesar de su enorme talento, no cabe duda que el partido de dobles puede ser una arma de doble filo. Jugará con su hermano y si pierde, el peso de la derrota será un lastre importante en la victoria. El mejor tenista de la final no puede permitirse no estar a la altura de las circunstancias. Murray sabe que el tren pasa “Aquí y Ahora”. Su brillantez en la pista merece un título que será una gran medalla en su hoja de servicios. Además, Murray ha comprobado que Goffin ha estado al límite frente a Edmund y en el duelo de primeras espadas, tiene que imponer su status dentro del “Big Four”.

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Alejandro Pinedo Solano: @Alejandropine29 El ojo de halcón da otra visión del tenis. Juego a juego, se ganan los partidos y el respeto

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