MURRAY SIGUE SIN CONVENCER

El británico continuó su andar en Crandon Park con otra victoria también, como la anterior, en tres sets y con más complicaciones de las imaginadas. Andy Murray remontó una desventaja de una manga ante Dominic Thiem (3-6, 6-4 y 6-1) y se instaló por quinta vez semifinales de este evento, que lo ha visto en dos ocasiones levantar el máximo galardón. El triunfo lo pone a jugar en semifinales con Tomas Berdych, quien venció al único latinoamericano que tenía en carrera, Juan Mónaco.

Ben Solomon/Tennis Australia

Ben Solomon/Tennis Australia

A pesar de instalarse en las semifinales del Masters 1000 de Miami, Andy Murray sigue sin convencer. Su regularidad lo ha llevado a ser considerado un habitante del ‘Big Four’, pero su juego no ha estado a la altura de las expectativas en este último tiempo.

Antes de aterrizar en Miami, Murray había transcurrido un año plano. Sin triunfos ante jugadores de élite y con derrotas que en el papel no debería sumar. En Australia abrió su temporada, y aunque arribó a la final con triunfos ante jugadores de la talla de Kyrgios o Berdych, su performace en esta última parada no fue el mejor y terminó siendo superado por el número uno del mundo, Novak Djokovic. Hasta allí todo estaba en regla. En el encuentro no era el favorito y el serbio tiene pergaminos para en la actualidad vencer a cualquiera.

El camino del escocés prosiguió acompañado de dudas. En Rotterdam se marchó en cuartos de final ante Gilles Simon (4-6, 2-6), que si bien es un jugador peligroso, no está en el mejor momento de su carrera. En Dubái también alcanzó la ronda previa a semifinales, pero allí la sorpresa fue aún más grande. En menos de una hora fue enviado a casa por Borna Coric (1-6, 3-6), jugador llamado ser uno de los lideres del ranking masculino en unos años, pero que con 18 años todavía tiene mucho que aprender y mejorar.

Estas derrotas evidenciaron que algo estaba pasando en el juego del dos veces campeón de eventos ‘majors’. En Indian Wells alcanzó las semifinales, pero otra vez apareció Novak Djokovic. Hace una semana y unos días fue contundente y apenas le dejó ganar cinco games para derrotarlo nuevamente.

El número cuatro del mundo llegó a Miami con la plena intención de tomar la temperatura necesaria para buscar una corona de Masters 1000, tras dos años y catorce eventos seguidos pisando en falso. Su andar en la Florida en las dos primeras paradas fue contundente. No perdió sets ante Donald Young y Santiago Giraldo. Sin embargo, en los octavos y cuartos de final regresaron esas dudas que le vienen acompañando hace varios meses. Anderson y Thiem le robaron un parcial y le exigieron al máximo. Al final los derrotó por nada más que ese estatus que le ha dado el permanecer en el podio de la cima del tenis durante los últimos años.

Su rival en semifinales será el checo Tomas Berdych, que en el último turno del día en Miami derrotó al argentino Juan Mónaco por 6-3, 6-4 para sellar su pase al grupo de los cuatro mejores del torneo por segundo año consecutivo, recordando que el año pasado no pudo presentarse ante Rafael Nadal.

Si Murray quiere volver a levantar un Masters 1000 (el décimo), tendrá que apelar a esa regularidad que lo llevó a ser el número dos del mundo. Por ahora, su nivel se ve lejos, pero Miami poco a poco le está dando ese rodaje que necesita para ganar y gustar.

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ANDRÉS VARGAS PERAZA: Periodista especializado en tenis. Exjugador de tenis con puntuación ITF. Miro el deporte desde una perspectiva diferente. Estuve en el lugar del deportista, ahora del periodista. Director y editor de portal www.matchtenis.com.

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