LAS CUATRO VIDAS DE ROGER FEDERER

La emoción que hizo falta en la fase de grupos de la Copa de Maestros apareció como por arte de magia en las semifinales. Luego de un vibrante partido en la primera jornada entre Djokovic y Nishikori, Federer y Wawrinka dieron un recital de más de dos horas donde los nervios, la tensión y el drama fue el plato fuerte. El de Basilea salvó cuatro match points y alcanzó su novena final en este evento.

B2hN9p0CEAALCfW

La Copa de Maestros no podía despedirse sin darnos esos partidos vertiginosos de los cuales nos tiene acostumbrados. Después de los sosos encuentros que fueron protagonistas en el round robin, las semifinales se jugaron a otro precio; como debe disputarse un pase a la final. Eso lo entendieron Roger Federer y Stan Wawrinka, quienes brindaron el mejor partido -a falta del juego del domingo- en lo que va de acción en el O2 Arena y uno de los más dramáticos del año. El de Basilea prevaleció tras tres parciales (4-6, 7-5, 7-6) y se metió a su novena final, donde buscará la séptima corona.

El partido arrancaba en saber cómo llegaba Wawrinka. El campeón de Australia había mostrado una de sus facetas más sombrías en la parte final del año y en este torneo se debatió entre inconsistencias y el renacer de su juego; en contraparte arribaba el ganador de 17 grandes, quien había mostrado contundencia y explosión en su bote, lo que le permitió llegar con una ligera ventaja. Pero Stan se plantó para no ser presa de su compatriota, fue un revuelo a su juego que inmediatamente lo transmitió en la pista: el saque golpeaba endiosado, el revés a una mano estaba endiablado y llevaba una potencia que el número dos del mundo podía poco y nada controlar; todo era un manjar para el de Lausanna, que gobernó a un Federer sin respuestas desde sus golpes, con pelotas constantes en el centro y sin la capacidad de desequilibrar al rival. Con doble quiebre (5-2) en el primer set, Wawrinka se vio inmenso y se dio a cerrar el set pero falló, ¿una premonición de lo que iba a pasar al final? A pesar de eso, en el segundo intento lo logró y dejó desconcertado a Roger.

Cambiar de chip fue la disposición de exnúmero uno del mundo. Apretó mucho más con el servicio y se vio sólido, tratando de contener a un Wawrinka que aunque poco a poco fue disminuyendo en su efectividad con el primero, sacaba con acierto sus juegos de saque. El segundo set fue un tributo a la igualdad, destellos de dos jugadores que jugaban a estar en la definición de uno de los campeonatos más prestigiosos del circuito y donde la amistad quedó de lado por un par de horas. Stan no tenía problemas en gritar fuertemente un “come on” cuando salvó tres quiebres en el sexto game y Federer apretaba el puño cuando el punto quedaba de su lado. Era una ambición que los dominaba a ambos en Londres y que en unas semanas los va a poner del mismo lado en busca de la Copa Davis. Pero Wawrinka falló en un momento clave: antes del tiebreak; jugó uno de sus peores games en todo el partido y en cero dejó que el exnúmero uno del mundo igualara, se montara en un partido donde siempre remó en contra de la corriente.

La tensión ya se podía cortar. El O2 Arena se convirtió en un manojo de nervios, esos mismos que los espectadores nunca palparon durante toda la semana y que los hacía sentir en el olimpo. Era vivir de cerca el tenis en su máxima expresión, en dimensiones mayúsculas. La fiereza de Wawrinka no desapareció y, al contrario, fue la que se impuso en la víspera del parcial definitivo. Con un error grosero de por medio del juez de silla, Cedric Mourier, quien dio por buena una mala pelota del cuatro del mundo y Federer apenas se enteró cuando oyó el “0-30” en los parlantes, la segunda raqueta suiza se puso por delante y en camino a lograr la heroica, lo intrépido, lo osado, lo épico. Tantas palabras que resonaban en su mente y que estaban tan cerca de ejecutarse, pero tan lejos a la vez. Le llegó la hora de sacar para el partido y el final se le hizo eterno, ese game se convirtió en años, en siglos. Tras contar con tres match points, Wawrinka se nubló, precisamente en el momento más inesperado para él; se fue a la red de la manera más arcaica posible y terminó siendo domado por un Federer que sabe salir de estos momentos de crisis. Roger “Houdini” Federer. Tres oportunidades que se le esfumaron como agua en el desierto, de la manera más impensada; jugando tal vez las peores bolas de partido de su vida. El “Gato” Federer sobrevivió y descontó un trío de vidas para luego quebrar y hacer levantar a todos del escenario. El ruido fue ensordecedor.

Un desempate llegó, el premio para un partido de infarto de principio a fin. Fue un momento donde hasta los nervios del fanático que estaba prendido en el televisor se sentían en el cemento azul del O2 Arena. Roger y Stan lo jugaron como si fuera el último de su vida, como si fuera el mayor premio de sus carreras. Un nuevo match point llegó a las arcas del campeón de Montecarlo -esta vez con el servicio de Federer- y una nueva ilusión de gritar que se esfumaba. Una vida más que salvaba ‘Su Majestad’. La adversidad alimentó al número dos del mundo, lo hizo grande; y como ante Leonardo Mayer en Shanghái, concretó la única oportunidad de ganar el partido que tuvo. Lo hizo a su modo, a la perfección, con una volea que sólo él sabe ejecutar. La victoria le sonrió tras estar casi exánime; muerto en la batalla.

La novena final llegó para Federer tras un partido que debe ser digno de guardarse en un DVD para toda la vida. Indispensable para la videoteca de cualquier fanático del tenis. Roger demostró una vez que tiene una bolsa con muchas vidas, que con 33 años está dispuesto a seguir brillando en el tenis. Wawrinka falló cuando menos podía hacerlo pero ofreció lo mejor de sí; esa versión que lo vio coronarse en Australia y el Principado de Montecarlo. Federer está hecho de otra madera, de roble fino. Djokovic, comiendo palomitas, espera y promete que la final también va ser brillante, imperdible.

About The Author

Fabián Valeth Orozco @FabianV_: Redactor en jefe de Match Tenis. Director y productor de medios de comunicación. Amante del tenis y del periodismo deportivo enfocado hacia este deporte.

Comentarios

comentarios

Un comentario

  1. Muy buen artículo ….