LA SEGUNDA OPORTUNIDAD DE SERENA EN INDIAN WELLS

En la vida siempre existe las segundas oportunidades y quince años después le ha llegado turno al público de Indian Wells de reivindicarse con Serena Williams, uno de los mayores iconos del tenis estadounidense a lo largo de la historia.

Foto: Kevork Djansezian/Getty Images North America

Foto: Kevork Djansezian/Getty Images North America

La actual número uno del circuito y líder absoluta en todos los aspectos del tenis femenino, ha clasificado a la final del WTA Premier Mandatory de Indian Wells, después de recorrer un camino que no transitaba hace quince años. Cinco victorias (Siegemund, Putintseva, Bondarenko, Halep y Radwanska) la han intalado en su definición 88°, quinta jugadora en obtener esta marca, pero más alla de eso, la han puesto frente a una situación de la que no salió bien librada.

En el 2001 se presentó la historia negra de la hermana menor de la dinastía Williams en el desierto californiano. En semifinales, el cuadro cruzó a Venus, que por ese entonces era la gran favorita y a Serena, una joven que ya lanzaba destellos de brillantez en el circuito. El escenario era idóneo: estadio lleno, ídolos locales y un ambiente que evocaba el presente y futuro del circuito femenino. Sin embargo, todo se desplomó minutos antes de iniciar el choque, cuando Venus no se presentó a jugar por un problema en la muñeca, situación que le dio automáticamente a Serena el paso a la final.

Al día siguiente la estadounidense, que por ese entonces acumulaba un Grand Slam (Us Open 1999), saltó a la cancha principal a enfrentar a Kim Clijsters, pero se llevó una sorpresa nada agradable. silbidos y gritos en su contra retumbaron en el estadio. ¿Cómo era posible que no estuvieran apoyando a la heroína local de apenas 19 años? La respuesta era simple, el público se encontraba molesto por un supuesto amaño liderado por Richard Williams (padre) que realizaron Venus y Serena en el encuentro de semifinales.  Desde la grada se escucharon insultos racistas hacia las hermanas. “Podía oír claramente como me gritaban negra” exclamó Serena, que terminó imponiendose en la final.

Tras esa victoria, Serena vivió uno de los momentos más agridulces de su carrera, ya que no pudo disfrutar ese júbilo como lo mereció. “Pasé horas llorando en el vestuario”. comentó en una rueda de prensa que se volvió histórica, pues también hizo el anuncio de que no jugaría más el torneo. En 2015 volvió a participar en el evento y ahora, quince años después, de aquel acontecimiento, que marcó su historia en California, buscará ante Victoria Azarenka (derrotó en semifinales a Karolina Pliskova 7-6, 1-6, 6-2) terminar de una vez por todas con esos fantasmas que la acompañaron durante gran parte de su carrera. “Indian Wells fue un momento crucial en mi historia, y yo soy parte de la historia del torneo también. Juntos tenemos la oportunidad de escribir un final diferente”. afirmó Serena.

Con la intención de escribir un final diferente, Serena saldrá a por un título más en un torneo que la despidió por la puerta de atrás, pero que este domingo la puede subir una vez más al olimpo de este deporte. En el tenis como en la vida, las segundad oportunidades sí existen.

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ANDRÉS VARGAS PERAZA: @andresvarperaza. Periodista especializado en tenis. Exjugador de tenis con puntuación ITF. Miro el deporte desde una perspectiva diferente. Estuve en el lugar del deportista, ahora del periodista. Director y editor del portal www.matchtenis.com.

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