LA LUCHA DE LAMA

Hace tiempo que no me ponía nervioso viendo tenis. Creo que desde los partidos de Fernando González en Grand Slam que realmente un partido de tenis no me generaba nervio. Y de eso ya ha pasado bastante tiempo. Desde una tercera ronda de un “major” a una final de Challenger, hay un abismo en mundos tenísticos: ganancias, calidad de tenistas, producción del evento, estadios, todo. Todo es diferente. Sin embargo, el primer gran logro de Gonzalo Lama lo ameritaba.

Optimized-Gonzalo Lama

Cortesía Tenis Seguros Bolivar

Gonzalo Lama ganó el Challenger de Cali en la mejor semana de su carrera.  Los siete días donde su derecho –  ejecutado de forma similar al de Gonzo, guardando las proporciones – le funcionó de sobremanera. La semana donde se adaptó bien a la superficie y donde tuvo un alto porcentaje de primeros servicios. Gonzalo no se cansó de tirar en todos sus partidos y buscó siempre ganar el partido. No alteró su forma de jugar. No jugó más adentro en la cancha aunque lo estuvieran matando a drops. No. Se mantuvo firme con su idea de juego: buen servicio y manejar el punto con su derecho. Gonzalo no transa, si tiene que perder con su estilo, perderá.  Una semana, destacada por vencer a un top 100, consagrada en la quinta doble falta que cometió Marco Trungelliti en la final.

El camino de Gonzalo Lama no ha sido fácil. Además del desarrollo tenístico propio de cada jugador, ha tenido que lidiar con el mal de Crohn, una enfermedad crónica, autoinmune, que tiene como resultado la inflamación del intestino. Mucho dolor e incomodidad. Gonzalo lo ha saldado con creces y de forma elogiable. Nunca le ha cargado la culpa y siempre lo ha dejado a un segundo plano, pero en su interna, lucha contra él. Y le gana siempre.

Este Challenger para Gonzalo es una inyección de confianza tremenda. Ya consolidado en futuros (ganó cuatro), necesitaba una semana así. Un salto de calidad en su tenis para demostrarle al tenis chileno y – a el mismo –  que subió de peldaño. En un momento donde no tenemos a un top 200 y donde nos salvamos apenas de caer al Grupo III Americano de Copa Davis, el punto más bajo donde se puede estar hoy, el triunfo de Gonzalo Lama le otorga esperanzas a esos amantes del tenis chileno. No a los que seguían a Marcelo Ríos, Fernando González y Nicolás Massú, y basurean las carreras de Hermes Gamonal, Adrián García y principalmente a Paul Capdeville por considerarlos “malos”. Sí, dos que rozaron el Top 100 y otro que fue top 75 y jugó todos los Gradn Slam, además siempre dieron todo jugando Copa Davis. No. Ellos no se merecen esto. Este triunfo le sirve a los que de verdad aman el tenis. Desde el niñito que con suerte puede sostener una raqueta, la familia de los tenistas, el tenista sin recursos, el tenista que no ha podido conseguir los resultados, el entrenador de tenis, el canchero,  hasta el tuitero que espera los partidos para seguirlos por un simple marcador en vivo.

No conozco toda la interna pero sé que la lucha de Gonzalo Lama ha sido ardua. Vi su evolución desde 2012, su primer año como profesional, hasta estos días. Progresos enormes en su servicio, en su revés – el mal de los chilenos – y lo más importante es que este último tiempo aprendió a controlar y potencia su derecha.

Gonzalo Lama de 21 años y siete días es el chileno más joven en ganar un Challenger desde que Nicolás Massú con 20 años ganó el Challenger de Santiago en 1999. ¿Da para ilusionarse y pensar en otro crack? No, otros tiempos totalmente diferentes. Acá, hay que ir paso a paso. No puedo decir si Gonzalo será top 100 o 50, lo único que creo es que si sigue luchándola de esa manera, le irá bien. Tiene mucho por mejorar pero el esfuerzo paga, y Gonzalo lo sabe.

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RAÚL ANDRADE: Estudiante de periodismo, con enfasis en tenis. Residente en Chile.

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