KERBER SE ADUEÑA DEL US OPEN

Con la tranquilidad de saber que pasara lo que pasara el próximo lunes tomará el puesto de mayor privilegio del tenis femenino, Angelique Kerber salió a disputar la final del Abierto de los Estados Unidos, con una frescura que minutos más tarde se traduciría en alegría. En el bolso dejó la presión que hace unas cuantas semanas le hizo ceder en la definición de Cincinnati, y con autoridad, esta vez, supo imponerse a Karolina Pliskova (6-4, 3-6, 6-4), para ganar el segundo Grand Slam de su carrera y ponerle moño a las dos semanas más importantes de su vida tenística.

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La alemana, con el recuerdo de haber disputado a principio de año su primera final de un ‘Major’ y con la experiencia que le trajo esta, presentó en el Arthur Ashe su candidatura a la corona desde el primer instante que pisó la cancha. Kerber, aprovechó un inicio dubitativo de su rival para robarle el servicio y así demostró que en la tarde no estaba dispuesta a dar la más mínima ventaja. Fue así como la nueva número 1 del mundo se dedicó a aguantar los ataques de la checa (salvó tres bolas de break), que cuando recurrió al segundo servicio siempre estuvo en desventaja (ganó 4 de los 14 puntos que disputó). Pero la campeona de Australia, necesitó solo de una nueva oportunidad de quebrar, para dar la puntada final para inclinar la pizarra (6-3).

El set a favor de la oriunda de Bremen la encaminó al título, más aún, sabiendo que en 2016, siempre que ganó el primer parcial, terminó celebrando una victoria (44). Sin embargo, en los planes de Pliskova no estaba la palabra rendición. Entonces la checa entendió que la única manera de darle vuelta al marcador, sería siendo efectiva desde la devolución: en el quinto game avisó y en séptimo, logró su primer ‘break’ del encuentro con un punto magistral que lo terminó definiendo con una volea de globo. A partir de allí, la actual número 11 del mundo, brilló con luz propia y con firmeza cerró el set a su favor por 6-4.

Tras haber igualado la pizarra, la nacida en Louny, aprovechó el envión, para  treparse rápidamente en el marcador y con un quiebre tempranero puso en jaque las aspiraciones de su rival. Pero Kerber, encontró la manera de volver al encuentro y con la regularidad que la caracteriza, emparejó las acciones. Con todo igualado en el set final, el encuentro se definiría por una margen muy pequeño. Entonces, Angelique, aplicó su experiencia y se dedicó a no fallar, estrategia que se vería reflejada en el marcador, en un momento decisivo. Fue en el décimo game, cuando aprovechó el nerviosismo de contricante para dar la puntada final y tendida en el suelo, celebrar su victoria y por consiguiente llegada al número 1 del mundo.

El título en Flushing Meadows, convirtió a Angelique Kerber  en la segunda jugadora de origen alemán en levantar el cetro, tras lo hecho por Steffi Graf en 1988, 1989, 1993, 1995 y 1996.  Además, en la primera tenista desde 2007 (exceptuando a Serena) en lograr dos ‘majors’ en un mismo año (Justine Hennan). Entretanto, para Karoline Pliskova, queda un sabor agridulce, pues logró su mejor resultado en este tipo de evento, pero al final se fue con las manos vacías y por muy poco.

 

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ANDRÉS VARGAS PERAZA: @andresvarperaza. Periodista especializado en tenis. Exjugador de tenis con puntuación ITF. Miro el deporte desde una perspectiva diferente. Estuve en el lugar del deportista, ahora del periodista. Director y editor del portal www.matchtenis.com.

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