FINAL ENTRE ESPECIALISTAS

Sin la presencia de locales en la contienda final, el Challenger Claro Open de Bucaramanga dirimirá la corona entre el español Daniel Gimeno-Traver y el portugués Gastao Elias, dos jugadores de prototipo adaptado a la tierra.

Foto: Tenis Grand Slam

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Luego de que el dobles no entregará la alegría al público local, el ambiente empezó a prepararse para acoger las semifinales. En un día mayormente nublado y casi atípico -teniendo en cuenta el sol radiante que cubrió a la ciudad en las anteriores jornadas-, el Club Campestre alcanzó a coparse, aunque no la misma cantidad como para ver a un colombiano, con la promesa de pasar un día en familia lleno de tenis en un espectáculo que solamente sucede una vez al año.

Bajo los nubarrones que aveces desaparecían como queriendo darle paso a un sol que no dejaba ver sus rayos, aparecieron los primeros dos jugadores a batirse: el español Daniel Gimeno-Traver y el argentino Facundo Bagnis. El ibérico, un reconocido luchador bajo esta superficie, se medía ante el rosarino que venía de sacar en un extenso partido al austriaco Andreas Haider-Maurer, una batalla que prometía ser reñida y que se conversaría desde el fondo de la cancha.

En la intensidad triunfó el menos errático. En un partido que empezó con vaivenes y luego se fue acomodando al ritmo que ambos le imprimían, el español logró imponerse ante el argentino por 6-4, 6-7, 6-3 en casi tres horas de juego. Gimeno-Traver apeló a su categoría para levantar una desventaja en el primer set y luego dejó escapar la oportunidad de cerrar el partido con antelación al carecer de fineza en el ajustado desempate del segundo parcial. Sin embargo, el valenciano llegó al final con más resto en las piernas y aprovechó el traspié de Bagnis en uno de sus games para sacar la ventaja necesaria que lo impulsó a hacerse con el encuentro.

“Sabía que iba a ser un partido durísimo, no me he encontrado nada cómodo y he sentido mucho la diferencia ya que venía todos los días jugando a primera hora y al empezar más tarde la pista ha estado más pesada. Me costó entrar y de hecho estuve a nada de perder el primer set”, precisaba el ibérico acerca de sus intermitencias en la parte inicial. “Poco a poco intenté alargar los puntos, intenté dominar más, hacerme más grande en la pista y empujarlo un poco hacia atrás y por suerte me pude llevar el primero. El segundo fue muy cerrado, con pocas opciones de break y con un tiebreak demasiado ajustado. Y el tercero ha sido lo más extraño: me quiebra, se pone 3-2 y saque y a partir de ahí he empezado a jugar mejor, con menos fallos, un poquito más largo y él quizás se puso nervioso y le entró ansiedad por tener break para rematar el partido”.

Y aunque Gimeno-Traver (110º) se ilusionaba con una final cien por cien española desde la rueda de prensa, las horas siguientes determinarían que su rival no sería Jordi Samper (227º), el verdugo de Alejandro Falla, sino Gastao Elias (143º), uno de los tenistas que más ha sorprendido en la semana en Bucaramanga. A pesar de que el portugués obtuvo su boleto para estar en el partido final, fue tajante al afirmar ante los medios de primer golpe que “ha sido el peor partido de su semana”. El tenista luso tuvo que ir a la escalada para poder imponerse al sorprendente español que fue capaz de eliminar a la cuota local el viernes. “No jugué bien durante todo el partido, pero hay que sacar lo positivo que es la victoria. Intenté ser fuerte de cabeza y luchar porque no sentía la pelota como los otros días, no estaba sacando bien. Lo positivo fue la cabeza, él siempre estuvo break arriba en los parciales y no me salí del partido, me aguanté mentalmente”, reconocía el de Caldas da Rainha.

Elias demostró estar un paso adelante que Jordi Samper, jugador que no se vio con la misma luminosidad que ante Falla en los cuartos de final y que parecía faltarle una batería a su maquinaría. Pesado de piernas, constantes errores y signos de cansancio acumulado durante toda la semana. Su servicio no fue aliado y siempre que estuvo en ventaja el golpe ni fue capaz de permitirle acercarle a ganar por lo menos una de las mangas.

Al final venció el que finalizó con más carburo en el físico. Elias, jugador que sabe cómo moverse en la arcilla, desafiará a un español que tiene como insignia, como naturaleza de juego esta superficie. Esa misma donde se mueve como pez en el agua. Ambos son especialistas, uno solo se quedará con el trofeo.

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Fabián Valeth Orozco @FabianV_: Redactor en jefe de Match Tenis. Director y productor de medios de comunicación. Amante del tenis y del periodismo deportivo enfocado hacia este deporte.

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