FEDERER Y RAONIC, POR LA GLORIA EN BRISBANE

Roger Federer y Milos Raonic serán los encargados de animar la fiesta en Brisbane. Por diferentes vías ambos llegaron a la final: el canadiense, más luchado ante Kei Nishikori; el suizo, con facilidad ante Grigor Dimitrov.

Foto: Brisbane International

La final del ATP 250 de Brisbane tendrá un viejo conocido en el partido por el título. Roger Federer, finalista el pasado año, volvió a acceder a la instancia decisiva y luchará por uno de los títulos que no exhibe en su vitrina. Sin el rival de 2014, el suizo tomará esta oportunidad no sólo para alcanzar su trofeo número 83 sino para lograr la marca que desde el pasado año se viene puntualizando: las 1.000 victorias en su carrera. En frente tendrá a Milos Raonic, el mismo que lo eliminó en el pasado Masters París y que buscará volver a repetir la dosis para ganar, por primera vez en su carrera, un título previo al Abierto de Australia.

Llegar a la final tomó caminos diferentes para ambos tenistas. Federer tuvo un paso menos complicado ante Grigor Dimitrov y lo envió a casa por 6-2, 6-2 en un encuentro que apenas rozó la hora de partido. El dos del mundo volvió a experimentar la lucidez que mostró ante James Duckworth en cuartos de final y contuvo desde el inicio al peligroso búlgaro, que hoy no presentó su acostumbrado arsenal. El suizo fue contundente y certero y en el juego de velocidades le hizo ver a Dimitrov que él estaba un escalón más arriba; de hecho, tal acto provocó el sinnúmero de errores del 11 del mundo, que se denotó fastidioso y perturbado en todo el partido.

El helvético siempre logró quebrar en los comienzos de cada set, lo que le dio la tranquilidad necesaria para afrontar el duelo. Ganó el 82% de los puntos con el primer servicio y salvó las cuatro oportunidades de quiebre que entregó en el segundo set; mientras que capturó cuatro de siete que provocó.

Más temprano, Milos Raonic llegó tras un maratónico encuentro ante Kei Nishikori que se terminó definiendo luego de tres intensos tiebreaks. El canadiense, atosigado por las dos últimas caídas ante el japonés (US Open y Tokio), empezó a recomponer el camino que lo tenía set abajo y a nada de volver a ser presa del asiático. Sin embargo, jugó con más precisión y tranquilidad el desempate del segundo set y logró emparejar las acciones. En el tercero, el de Pogdorica volvió a tener ventaja en el tramo final apoyado desde lo certero que estuvo su servicio y las devoluciones que aprovechó desde la cañonera de Nishikori. Raonic se llevó el triunfo en un partido donde no hubo quiebres de servicio y ambos salvaron las tres opciones de quiebre que concedieron.

En la final, Federer lidera la serie cómodamente por 7-1 ganando el último encuentro que disputaron: en el Masters de Londres. La única victoria de Raonic se produjo en París el pasado año y esa será la motivación del elevado de 1.96 metros. Para el suizo, el encuentro es por partida doble: ganar el trofeo y combinarlo con alcanzar la victoria 1.000. Entrar al club donde solo dos han podido habitar.

Redacción MATCH TENIS

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