FEDERER LANZA UN SALVAVIDAS EN PARÍS

La prueba de fuego llamada Jeremy Chardy exigió en grandes proporciones a Roger Federer. El suizo no mostró su mejor versión pero al final le sirvió para superar el debut en el Masters de París y llegar a 990 victorias en su carrera. El 1.000 está cerca.

Foto: BNP Paribas Masters

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Roger Federer vio la luz en París. El reciente campeón de Basilea sufrió para sacar a Jeremy Chardy (7-6, 6-7, 6-4), tenista que parece tener la fórmula para poner en aprietos al suizo y que la usó fielmente hace uno meses en la cercana Roma para eliminar por ese entonces al número 4 del mundo. Buscando emular tal situación, el francés supo extender hasta un set decisivo la lucha que llevó de manera frenética con Federer pero esta vez el resultado le fue adverso.

El primer set se desarrolló entre dudas y turbulencias. Chardy fue quien implantó el ritmo en el inicio y puso a Federer a su merced, a que jugara el tipo de partido que le favorecía: saque potente, derecha a un lado y otro, juego profundo y error del suizo; así pasaron los primeros ocho juegos y que ponían al francés a sólo un paso de dar el golpe sobre la mesa. Pero cuando la tensión es más fuerte se descubren a los grandes, Chardy titubeó en demasía para cerrar el set y Federer lo cobró; tanto así que el dos del mundo ganó tres juegos consecutivos y acto seguido fue él quien sacó para el parcial, pero dejando ver que no era su día permitió que su rival quebrara y todo se definiera en el tiebreak. Allí Federer puso una velocidad de más y logró la ventaja, tapando con una cortina al opaco nivel que mostró en la mayoría de las fases de la manga.

La estabilidad de ambos vino a florecer en el segundo set, donde los servicios prevalecieron sobre las devoluciones y se fijó un camino que como destino final mostraba un desempate. Sin embargo, antes de llegar a tal punto, Federer contó con dos match points cuando Chardy sacaba 4-5 pero fueron salvados con entereza por el tenista local. Ya en el desempate, el galo aprovechó el único set point que dispuso con una potente derecha que hizo que estallara en felicidad el público que mostró en muchas partes del partido un mayor favoritismo hacia el suizo que al propio local.

Con el golpe aún dilatando, Federer no permitió que su rival se montara al partido. Quebró en el primer game y esa ventaja la supo administrar hasta el final del partido donde no su saque no tuvo mayores riesgos; solamente un break en contra en el segundo juego donde el servicio le solucionó el problema con un ace.

El dos del mundo salió airoso de un duelo que podía haberle recordado cinco años atrás, cuando Julien Benneteau supo derrotarlo en el estreno del suizo en el último Masters del año. Aunque no brilló como lo hizo en Basilea o Shanghái, Federer dejó en claro que también puede ganar sin mostrar sus mejores armas y que le sigue los pasos a Novak Djokovic, en busca de quedarse con la principal posición del ranking mundial. Además ya son 990 alegrías en toda su carrera, a tan sólo 10 de llegar al club de las 1.000.

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Fabián Valeth Orozco @Harryelpote: Redactor en jefe de Match Tenis. Director y productor de medios de comunicación. Amante del tenis y del periodismo deportivo enfocado hacia este deporte.

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