“QUIZÁS DEBÍ HABER PARADO EN ALGÚN MOMENTO”: ALEJANDRO FALLA

En entrevista con MATCH TENIS, el tenista colombiano hizo un balance del 2014, año que lo deja de momento como la tercera raqueta del país, y el por qué de la racha negativa que lleva a cuestas donde no ha podido ganar un partido desde el mes de julio.

Foto: Gerry Weber Open

Foto: Gerry Weber Open

Las cargas de un raquetero ya no pesan sobre la espalda de Alejandro Falla. Contagiado por la serenidad que provoca el fin de la temporada, el tenista caleño hace un pare en medio de una noche de gala para analizar lo que dejó el año, un curso que significó el Everest para el tenis local pero que plantó un sabor agridulce para el jugador más experimentado que tiene las arcas nacionales en la actualidad.

A escasos días de que su cuerpo sienta el rigor de los 31 años, Falla dejó un récord adverso de 11 victorias contra 17 derrotas destacándose su final en Halle, pero que aplacó considerablemente con su buen andar en los Challengers, donde registró 13 éxitos contra apenas cuatro caídas y endosó con sus títulos en la lejana Noumea (Nueva Caledonia) y en la aledaña Bucaramanga (Colombia). Sin embargo, cuando las piernas empiezan a sentir el peso de 14 años de carrera tenística, la cabeza transmite nuevos mensajes al cuerpo que no son nada parecidos a los que se vivieron en las épocas mozas, cuando el horizonte ni siquiera se deja divisar; la exigencia para consigo mismo es mayor y las metas pasan a ser más rigurosas.

Precisamente ese rigor muchas veces pasa a ser una presión más que una sensación de sosiego y que al colombiano le jugó una mala pasada en la segunda mitad de la temporada. “Fue un año irregular. Un buen comienzo hasta mitad de año pero después aflojé un poco, creo que mentalmente no aguanté el año entero pero creo que sabiendo lo que me pasó tengo que corregir cosas en el calendario”, puntualizó el de Cali sin titubear en el inicio de la corta tanda de interrogantes, pero que aplacó con el aliento de haber logrado un par de trofeos y una final en Alemania. “Pero rescato las cosas buenas: la final de Halle contra Federer, después también gané un par de Challengers de forma contundente entonces creo que el nivel lo tengo, es seguir entrenando fuerte y mantener la confianza”.

El césped de Halle fue el encargado de darle su segunda final en carrera pero el destino le puso en frente a uno de los mejores exponentes del juego en esta superficie: Roger Federer. Terminó cediendo en un partido luchado (7-6, 7-6) así como también sucedió en Wimbledon 2010, donde incluso el colombiano sacó para despachar al suizo en primera ronda; claros aspectos que denotan lo bien que le hace jugar en el pasto. “Me gusta mucho (el césped), la verdad es que mi juego se adapta demasiado bien a esa superficie. Lo he demostrado, he tenido buenos resultados pero bueno, sigo trabajando para mejorar en todas las superficies”.

Y es que la cantidad de veces que se han enfrentado suizo y colombiano (siete en total, sin ninguna victoria para el caleño) han fortalecido una mayor comunicación entre ambos. “Con Federer me llevo muy buen, hablamos de los torneos muchos; la verdad es que él es una gran persona y me tiene también aprecio. Hemos jugado varias veces y entonces eso hace que la cercanía sea más natural”.

Lo cierto es que desde Halle el nivel de Alejandro fue a pique, como el agua que baja rápidamente del Niágara. Desde ahí, apenas ha ganado un partido de 11, encadenando nueve caídas consecutivas; algo que nunca antes había pasado en sus años de carrera. “Quizás debí haber parado en algún momento. Empecé a perder y con eso uno pierde la confianza; entré en una dinámica de perder semana tras semana y eso hay que pararlo lo más rápido posible”. Y aunque un problema en el hombro le afectó luego del US Open, Falla no pudo conseguir conectar la mente con la raqueta. “Yo no paré a tiempo, cuando me estaba recuperando nuevamente, sobre todo en la parte de confianza, viene una lesión en el hombro en la Copa Davis por la que no pude jugar y eso acabó de perjudicarme el resto del año”.

Con las lecciones aprendidas de un 2014 con tropiezos y aciertos en el camino, el veterano de Cali sabe que el próximo año puede ser un tiempo de nuevas oportunidades, esas que aparecen a la vista tras las experiencias que cualquier batallador ha tenido. “En el 2015 quiero arrancar como en el 2014, porque lo arranqué muy bien, muy fuerte”.

30, casi 31 años no son un problema para soñar y obtener una alegría que toda una nación espera hace mucho tiempo ya sea de la mano de él, de Giraldo o de González. Todo se resume en un único deseo: “Tratar de ganar algún título ATP, pues ya tengo la experiencia de dos finales jugadas”.

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Fabián Valeth Orozco @Harryelpote: Redactor en jefe de Match Tenis. Director y productor de medios de comunicación. Amante del tenis y del periodismo deportivo enfocado hacia este deporte.

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