¡ENRACHADOS!

Llegaron a California con un panorama desolador. La palabra derrota los había acompañado a lo largo de los primeros tres meses del año. Sin embargo, Indian Wells trajo consigo un premio a la perseverancia, a las ganas de continuar y lo más importante a nunca perder la esperanza. Los protagonistas: Robin Haase y Ernests Gulbis.

El holandés aterrizó en el primer Masters 1000 del temporada fuera del top 100 (situación que no ocurría desde agosto del 2010). ¿La causa? siete derrotas consecutivas. El nacido en The Hague arrancó el año en el top 80 pero sus malos resultados lo sacaron de un pelotón en el que estuvo durante cinco cursos seguidos. Derrotas en sus presentaciones en Chennai, Auckland (clasificación), Australia, Zagreb, Rotterdam, Marsella y Acapulco, la carta de presentación en 2015 de un tenista que llegó a ser el número 33 del mundo (2012).

Sin embargo, toda tormenta pasa y así le ocurrió a Robin Haase. A Indian Wells entró de forma directa debido al ranking que tenía hace seis semanas, fecha en que se dio a conocer la lista de entrada. Allí sonrió por primera vez en 2015, tras superar a un clasificado en primera ronda (Alex Bolt 6-4, 6-2), que sirvió para quitarse un gran peso de encima y que lo liberaba de esas presiones que le generaban el no haber ganado encuentros en lo corrido del año. El triunfo del pupilo de Mark De Jong lo dejaba cara a cara ante uno de los mejores del mundo: Stan Wawrinka. Con un historial de 0-6 salió a enfrentar ese nemésis que significaba el suizo en su carrera. Para sorpresa de todos, salió victorioso y atrás quedaron todas esas dudas dejó en los primeros 90 días del año.

Caso similar al de Haase, es el de Ernests Gulbis, quien después de perder en su debut en Dubái realizaba afirmaba: “Dos semanas estaría bien para tener unas buenas prácticas y entonces puedo cambiar el panorama. No soy de esos jugadores que pueden cambiar todo en dos o tres días, eso es imposible para mi.”. Y como si tuviera localizado el problema, el letón, que actualmente está en el puesto número 15 del mundo, tuvo sus dos semanas de prácticas antes de hacer presencia en el Valle de Coachella. Antes de que iniciara el evento, en 2015 sumaba cinco derrotas en la misma cantidad de presentaciones. Pero su revancha llegó y pudo superar una presentación accesible ante un español que no tiene su mejor performance en esta superficie (Daniel Gimeno Traver, 6-4, 6-1). La alegría del letón hace olvidar el primer trimeste del año y lo pone a mirar con buenos ojos la gira que se avesina y en la que defiende buena cantidad de puntos, incluso las semifinales de Roland Garros.

Con estas victorias acabaron las sombras que habían dejado a lo largo de esta temporada Robin Haase y Ernests Gulbis. Ahora, lo más  importante, continuar, pues apenas han dado unos pequeños pasos para seguir en búsqueda de su mejor forma. De momento, iniciaron bien el segundo trimestre del año.

El que no pudo salir de la mala racha fue Teymuraz Gabashvilli, quien alcanzó su sexta derrota del año en la misma cantidad de presentaciones. El ruso no hizo buen pie en el desierto y cayó ante Juan Mónaco en su debut.

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ANDRÉS VARGAS PERAZA: Periodista especializado en tenis. Exjugador de tenis con puntuación ITF. Miro el deporte desde una perspectiva diferente. Estuve en el lugar del deportista, ahora del periodista. Director y editor de portal www.matchtenis.com.

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