DJOKOVIC VS. RAONIC, POR EL BOTÍN PARISINO

La última parada Masters del año conoce sus contendientes finales. Novak Djokovic enfrentará a Milos Raonic en la prueba final para ambos testándose hacia Londres. El domingo uno buscará la gloria; el otro, reconquistar la Ciudad Luz para lograr una proeza histórica.

djokovic raonic

Las semifinales del sábado en París se esfumaron como agua en cantimplora en medio del desierto. Los guerreros que buscarán el máximo trofeo en el Palais Omnisports ya acomodan sus armas para ir el domingo a la arena a darlo todo por el todo, en una batalla que tiene dos polos opuestos: la experiencia en este tipo de duelos contra la juventud que explora estas tierras siendo un terreno no desconocido, pero sí poco habitado. Novak Djokovic y Milos Raonic quieren ser los colonos en la ciudad de la Torre Eiffel.

El serbio llegó como nuevo padre a Francia y se debatía en las incertidumbres de su nivel, el acoso de Federer, la defensa del título y su reacción en el cemento ante el escenario que significa ser un nuevo hombre. Ante eso, Djokovic no desfalleció y demostró que su cabeza está al cien por cien en su trabajo diario. Sacó sin titubeos a Kohlschreiber y desencantó a un Monfils que quiso ponerle apuros sobre el final del encuentro de tercera ronda. Ante Murray, en cuartos, las acciones parecían tomar un rumbo de complicaciones pero su raqueta fue capaz de apagar al maratónico británico, campeón en dos torneos las últimas dos semanas. El escollo que fue Nishikori en semifinales fue más sencillo que lo pensado en lo previo, un partido que lo puso como triunfador de la primera manga en exiguos minutos y donde vio turbulencias en la segunda parte, pero el servicio salió a la luz para dejarlo en una nueva final. Esa luz que sólo París sabe emanar.

Por los lados de Raonic, el último Masters del año llegó como su posibilidad final para acceder al Torneo de Maestros y terminó siendo la casa de su segunda final de esta categoría en toda su carrera. Sus mayores problemas sucedieron en la segunda ronda donde se vio en serios problemas con Sock, desde ahí acomodó su juego a la medida exacta que le permitiera soñar con un difícil billete a Inglaterra. Tras sacar a Bautista-Agut, el canadiense fue verdugo por primera vez de Roger Federer tomando como punto de partida la efectividad de su servicio, su arma principal a la hora de afrontar cualquier encuentro. Aunque ante Berdych la pólvora estuvo un poco mojada, fue capaz de acudir a su velocidad con la derecha desde el fondo para sucumbir al checo y aprovechar las indecisiones que aquejaron al cinco del mundo en el momento de más tensión del tercer set para estar en una definición más.

Frente a frente se juegan dos caras de una moneda que aún gira en lo más alto de París. Los números sin dudas dan un plus al serbio que además nunca ha visto caer ante el norteamericano: 69 finales contra 13, 46 títulos frente a seis, siete definiciones en el año contra tres, 30 finales de Masters 1000 contra dos, son algunas de las cifras que Djokovic quiere poner como una pequeña ventaja en el campo de juego. Pero ante la imposibilidad de que los números tomen una raqueta, el serbio deberá apelar a las variantes que ofrece desde el fondo de la cancha, mientras que tendrá que resistir los embates del servicio de Raonic. Un 3-0 en los enfrentamientos directos ponen sobre la mesa que el de Belgrado le tiene la medida al canadiense y buscará desde ahí el 21º Masters 1000 de su carrera y ser el primer tenista en toda la historia en poder defender la corona en París, sin embargo, el gigante de Pogdorica quiere su estreno en trofeos en esta categoría, sin cometer los errores que lo fusilaron en Canadá 2013.

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Fabián Valeth Orozco @Harryelpote: Redactor en jefe de Match Tenis. Director y productor de medios de comunicación. Amante del tenis y del periodismo deportivo enfocado hacia este deporte.

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