DJOKOVIC ESCRIBE OTRA PÁGINA DORADA

DJOKOVIC ESCRIBE OTRA PÁGINA DORADA

A medida que pasa el tiempo sus registros hacen eco en el templo de los inmortales. Novak Djokovic logró uno de sus últimos pendientes al ganar Roland Garros (3-6, 6-1, 6-1, 6-4 a Andy Murray) y así pudo convertirse en el octavo jugador de la historia en ganar el Grand Slam (junto a Perry, Budge, Laver, Emerson, Agassi, Federer y Nadal). Su autoridad en los últimos años cada vez lo incluye más en las páginas doradas del deporte blanco.

Djokovic, que el campeonato lo dejó como el tercer jugador en la historia en ganar cuatro Grand Slam consecutivos (1938, Budge y en 1962 y 1969, Laver), debió remar contracorriente para lograr su objetivo en París. Su cabeza y su tenis estuvieron frías durante la primera parte del encuentro, pero a medida que los minutos fueron corriendo, su parte física marcó la diferencia y fue esta la que lo llevó a derrumbar a la muralla inglesa.

El británico estuvo iluminado en la primera manga a pesar de un frío arranque de partido en el que perdió su servicio sin ganar un punto. Djokovic ilusionó en las primeras de cambio con toques magistrales, que le hicieron adelantarse en el marcador (1-0), pero los errores empezaron a aparecer con el drive (8 de los 13 que cometió en el set), que siempre en momentos de presión se convierte en su gran pesadilla. Murray ganó cuatro juegos consecutivos y luego le bastó con mantener un buen porcentaje con el primer servicio (74%) para inclinar la pizarra a su favor (6-3) en 45 minutos.

Entonces,  Djokovic que nunca se da por vencido a pesar de la adversidad, salió a flote de una situación peligrosa en la que salvó dos bolas de break en el inicio del segundo set y esto le generó un envión que rápidamente le puso al mando del timonel. El serbio robó el servicio de Murray en dos ocasiones (3-1 y 5-1), que se mostró débil físicamente, y logró  superar con creces su catarsis de la primera manga (25 % de los puntos ganados con el segundo servicio),  pues su porcentaje con el primer y segundo saque superó el 70%.

Djokovic continuó a toda marcha y con facilidad se fue arriba en el marcador. Las luces de la Philippe Chatrier empezaron a iluminarlo y su tenis se cargó de una dosis de energía que rápidamente le mostraron el camino para lograr la gesta. Dos quiebres a su favor y un Murray Desmoralizado (27% de puntos ganados con el segundo servicio) le llevarona cerrar el set 6-2.

El parcial final fue la muestra de la capacidad del número uno del mundo para poner una marcha más cuando es necesario y así terminar de acabar a Murray, primer británico en acceder a la final en París en 81 años. Djokovic fue consciente de que las piernas del escocés no estaban frescas (más de 17 horas en dos semanas) y le hizo conocer cada esquina del estadio. Un quiebre en el primer game y otro en el  séptimo pudieron ser la estocada final, pero una leve reacción del británico puso tensión en el final. Sin embargo, lo anterior no impidió que el tenista de 29 años, lograra cumplir su objetivo y dibujar sobre la arcilla parisina un corazón.

La consagración en el Bosque de Bologna le dio a Novak Djokovic su título 65 ATP World Tour y el decimosegundo Grand Slam, que lo dejó como el cuarto jugador con más ‘Majors’ de la historia, solo detrás de Roger Federer (17), Rafael Nadal (14), Pete Sampras (15) e igualado con Roy Emerson (12).

Redacción Match Tenis

 

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