CORDONNIER LE ESCRIBE A UN CAMPEÓN DE LA VIDA

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Hace aproximadamente un año, mi gran amigo Felipe Rojas Rodríguez, empezaba el año mas difícil de su vida: cálculos renales no lo dejaban jugar el torneo de Valledupar. Un par de semanas más tarde, jugando un gran partido contra Robert Farah y Juan Sebastian Cabal (décima pareja del mundo) en Juegos Nacionales, se desgarró el aductor.

Aunque en ese momento pensaba que no era tan grave, luego se desencadenarían un hecho de cosas, tristes y dolorosas para él. Seis semanas de recuperación, vuelta a jugar y a los diez días, Plop, recaída en la lesión.

Volvió a jugar sesenta días mas tarde, con muchísimo más cuidado, y con un proceso lento para llegar a Francia en Abril. Todo marchaba bien, pero en el primer partido de la gira, se desgarro otra vez. Recuerdo haber hablado con el por teléfono, y llorando me decía que no sentía que podría volver a mejorar. Fisioterapia, fortalecimiento, y mil cosas más pero el dolor empeoraba día a día hasta el punto, de no poder salir a correr ni 15 minutos. El dolor se le había expandido y ya no solo era el aductor, también la ingle, espalda baja y se le acalambraban los abdominales.

El viaje que había emprendido para ganar algo de dinero y mejorar su nivel, le había salido al revés: perdida de dinero, ni un día sin poder jugar al tenis y todo, lejos de sus seres queridos.

A finales de Junio fui a jugar unos torneos a Estrasburgo, lugar donde vive ‘Pipe Rojas’ y donde estaba intentando mejorar su condición física y aproveché para visitarlo dos semanitas. Me contó que los médicos creían que su problema se estaba haciendo crónico, y la única solución era un terapia de choque (electricidad en esa zona) con unos de los mejores médicos. 

Lo acompañe a la cita y no se me borrará más esa imagen, saliendo del lugar sin poder caminar y después cuatro días en la cama sin poder moverse.

Personalmente, me encontraba en uno de los peores momentos tenísticos, pero ‘pipe’ era el mejor psicólogo de todos: “Grego, yo desearía estar jugando igual de mal que vos, pero jugando… Disfrútalo”, fue una de las tantas frases que me dijo y que me hicieron a volver a jugar mejor, pero eso pasaba a un segundo plano. 

Recuerdo una tarde antes de viajar, luego de su segunda terapia tan dolorosa, que le dije un poco en broma, un poco en serio: “Pipe, tocaste fondo, peor no podes estar”. Partí hacia mi siguiente gira, y dos días después, recibí una llamada de él a las seis de la mañana: “Grego, no he tocado fondo, se puede estar siempre peor”. Accidentalmente se había cortado el cartílago del dedo indice la noche anterior, simplemente lavando unos vasos. Por lo anterior duró un mes con la mano enyesada.

Son cosas que nos pueden pasar a todos, pero a ‘pipe’ le pasaron todas y juntas. Él siguió luchando y creyendo que todo iba a estar bien y contó con el apoyo de su familia, médicos, novia, amigos, etc.

Ahora ‘pipe’ siempre me dice que a pesar de haber sufrido tanto, es el año que mas ha aprendido de los errores que cometió y que creció enormemente como persona y tenista. Hoy, después de bastante tiempo, lo vi y me contó que hace dos meses que no tiene dolor, que está entrenando con mucho cuidado, pero con un profesionalismo admirable y muchísima humildad y que volverá a jugar en noviembre para competir a principio de año.

Pienso que a la gente se le reconoce por sus logros, éxito, títulos ganados, fama, pero para mi, Felipe Rojas es un ejemplo y un campeón, porque sin importar los títulos que pueda ganar o el éxito que llegue a tener, es un profesional, un ejemplo de lucha y perseverancia.

No se si algún día estará en Espn o en los diarios, o si ganara un ATP, que espero que sí, pero lo que es seguro, es que Pipe está match point de ganarse a si mismo, y esa…. ES LA MEJOR VICTORIA!!!!

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Gregorio Cordonnier: tenista profesional

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