CONVERSACIÓN ENTRE RUSAS

El inicio de los cuartos de final en la rama femenina del Abierto de Australia dejó los dos primeros nombres que ocuparán las casillas de las semifinales. La conversación será entre dos rusas: María Sharapova y Ekaterina Makarova.

Maria Sharapova

Foto: Australian Open

Fue como andar por las apacibles aguas del Río Yarra en un día de verano. Como disfrutar del paseo en las aguas en una tarde de viento sin arremolinarse. Fue una jornada donde la fría Rusia se trasladó hasta la veraniega Melbourne y vio como dos de sus conciudadanas besaban la ilusión del primer golpe de la temporada. Una semana donde todas exponen el todo por el nada para tratar de ser la mejores en el Pacífico, pero solo unas -o una- logra hacerse un lugar en la historia; en el palmarés que todos recuerdan con el pasar del tiempo.

Fue cuestión de virtudes. De tener un mejor día que el rival. En el partido más atractivo del día, María Sharapova logró imponerse ante Eugenie Bouchard por 6-3, 6-3 para estar por séptima vez en el selecto grupo de las mejores cuatro del evento oceánico. La dos del mundo se impuso ante la intensidad, ante el vigor de un encuentro que destelló cataratas de tiros que iban y venían a kilómetros por hora. Era como estar en medio de un bombardeo donde no hay tregua alguna. Allí, en el cañoneo, la de Siberia impuso sus condiciones. Siempre acostumbrada a darle a la bola con la mayor celeridad posible, Sharapova empezó a menguar las aspiraciones de la canadiense, que veía una y otra vez como muchas de sus pelotas terminaban afuera del pasillo al tratar de igualar la energía en los golpes de su rival.

Tras concretar un primer parcial donde fue certera a la hora de quebrar y firme cuando tenía que defender sus servicios, la dos del mundo y campeona en estos predios en 2008 empezó una marcha para acabar la cuestión lo más presto posible. Como buscando no despertar el león que puede habitar dentro de la joven canadiense. Todo fue cuestión de certificar sus juegos de saque luego de quebrar en el cuarto game del segundo parcial y más adelante, cuando la mente empieza a amainar, la exnúmero uno del mundo llevó todo hasta su feudo. No fue el día de la de Montreal, no se acercó ni siquiera a la experiencia de Roland Garros 2014 donde logró poner en jaque a la que más tarde sería la campeona.

Cuando Sharapova celebraba, Ekaterina Makarova empezaba a tener sus primeros minutos de receso luego de su victoria contundente ante Simona Halep por 6-4, 6-0. La moscovita, con su tenis aparentemente elemental, fue una pequeña máquina que empezó a engullir a la rumana sin temor a nada. La once del mundo encauzó su victoria desde la efectividad de su servicio, con el que salvó ocho de nueve posibilidades de quiebre, y su derecha endiablada que era capaz de dejar atónita a la de Constanza. Con una manga en el bolsillo, Makarova hizo que aparecieran fantasmas en la mente de Halep y le impuso un rosco que la dejó impedida. Simona nunca fue Simona. No se encontró en un duelo donde necesitaba de su aguerrida derecha para marcar diferencia. Fue absorbida por la rusa que no tenía miedo de nada.

En Melbourne, en medio del calor del verano, se habla ruso. El país más extenso del mundo se aseguró tener una representante en la final del sábado, el enfrentamiento que determinará a la mejor de inicio de año. Rusia se enclavó en Oceanía. En Australia se habla ruso.

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Fabián Valeth Orozco @FabianV_: Redactor en jefe de Match Tenis. Director y productor de medios de comunicación. Amante del tenis y del periodismo deportivo enfocado hacia este deporte.

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