CINCINNATI, OTRA CASA DE ROGER

Pasaron dos años para que Roger Federer volviera a levantar un nuevo título de Masters 1000. El suizo le ganó este domingo al español David Ferrer en la definición de la  edición 45° del Western & Southern Open y así disfrutó de uno de los momentos más alegres de su carrera de estas últimas temporadas.

Foto: Western & Southern Open

Con 33 años recién cumplidos su majestad llegaba a Cincinnati con un sólo objetivo, triunfar en el último evento que lo había visto levantar un título de esta categoría, exactamente hace dos cursos (Derrotó a Djokovic en la final). Fue una semana de idas y vueltas para el número 3 del mundo, sin embargo, supo manejar sus momentos de des-concentración y terminó coronándose por sexta vez en Ohio.

En el camino quedaron Vasek Pospisil, Gael Monfils, Andy Murray, Milos Raonic y finalmente David Ferrer; este último precisamente le planteó una férrea batalla y por momentos desdibujó el plan establecido que tenía el helvético. El español fue un digno rival y estuvo cerca de dar un gran estruendo que hubiera afectado aún más la confianza de Roger en los partidos decisivos (Desde 2013 ha ganado cuatro de once finales disputadas).

De arranque fue un encuentro disputado en el que el talento y la magia de Federer no le  sacaban diferencia a la lucha y el esfuerzo de Ferrer. Fue hasta el octavo game cuando Roger aprovechó su primera opción de quiebre y consolidó una pequeña ventaja que en definitiva le iba a dar la manga, no sin antes, salvar cuatro bolas de ‘break’ que cedió cuando sirvió para tomar el set.

El segundo parcial mostró que los años no vienen solos  y que las más de 16 temporadas que lleva el suizo en el circuito comienzan a pasar factura poco a poco. Ferrer lo hizo ver mal y por tan sólo unos pocos centímetros estuvo a punto de encajarle un  6-0, de esos que Roger solía regalarle a sus rivales cuando estaba en su mejor época. Al final un 6-1 dejaba en vilo un encuentro que tenía claramente un favorito. 

En el set final, el ex número 1 del mundo reaccionó y sus tiros nuevamente hicieron eco en el guerrero español. Rupturas en el quinto y octavo juego iban a inclinar la pizarra del lado del jugador que era apoyado en un 98% por el público presente en la final del séptimo Masters 1000 del año. Una sonrisa y un reflejo de satisfacción fueron la muestra de que la tarea por esta semana estaba cumplida, Roger volvía a ser campeón.

Cincinnati devuelve al número 3 del mundo al primer plano tenístico y lo deja muy bien parado para lo que viene, El Abierto de los Estados Unidos. 80 títulos son los que suma su majestad en el circuito ATP World Tour y 22° de estos son en Masters 1000.  Por el lado de Ferrer, se va con un sinsabor, pero con la tranquilidad que está haciendo las cosas bien, pues llegar a una final de estas no es algo que pase todos los días.

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Acerca de Match Tenis

Periodista especializado en tenis. Ex jugador de tenis con puntuación ITF. Miro el deporte desde una perspectiva diferente. Estuve en el lugar del deportista, ahora del periodista. Director y editor de portal www.matchtenis.com. Actualmente refundido en el mundo del petroleo.

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