CATALINA CASTAÑO: “ESTABA CONVENCIDA DE QUE NO IBA A MORIR”

La extenista colombiana Catalina Castaño habló con el portal español TennisTopic tras su paso por la ciudad de Madrid, donde hizo parte del equipo juvenil que disputó la Copa Davis y Fed Cup de la categoría.

En la charla, Castaño abordó a fondo el cáncer de seno que padeció meses atrás y del cual ya se recuperó satisfactoriamente. “Llevaba unos meses sintiéndome muy cansada y también había notado que tenía un pequeño bulto en el pecho, pero nunca llegué a imaginar que sería por un cáncer”, comentó la pereirana sobre cómo inició esta fatídica enfermedad y de la cual recibió la noticia por parte de sus padres y su hermana.

Fue tal la crisis por la que pasó Catalina que pensó que podía ser una equivocación y quiso encontrar una segunda opinión en la ciudad de Bogotá. Sin embargo, llegó la confirmación y desde ahí un pronunciado bajón anímico.“El cáncer no solo lo padece el paciente, también su familia y entorno. Me encerraba a llorar sola. Aprovechaba cuando me bañaba para llorar porque no quería enseñarle a mis padres cómo estaba realmente, intentaba apartarles de ese sufrimiento”.

Castaño, fiel creyente en Dios, decidió refugiarse en la oración para salir del cáncer y someterse a las sesiones de quimioterapia aunque sus familiares se oponían por los daños que estas radiaciones podrían causar en su salud. Al final, terminaron rectificando la decisión. Entonces empezó el duro proceso para eliminar las células cancerígenas, una situación que catalogó como “dura”. “El primer día antes de darme la quimioterapia me acalambré tras levantarme de la cama en mi casa. No había tenido calambres jugando al tenis durante 20 horas y bajando unas escaleras me pasó de los nervios que tenía. Casi me muero en la primera quimioterapia”.

La ex número 35 del mundo sintió el rigor de este procedimiento a penas en la sesión inicial. Incluso padeció de fiebre, una situación que es demasiado peligrosa en estas circunstancias. Logró hacer las quimios con otros médicos que catalogó como “ángeles” ya que siempre le decían “Usted no se va a morir de esto”.

En este proceso también se vio a Catalina sin nada de cabello en la cabeza. Confesó que antes de que se le cayera por los efectos de la radiación decidió raparse, algo que le encantaba. “Mis padres me compraron una peluca. Me la puse un día para ir al banco y se me movía todo el rato, me daba la sensación de que iba a asustar a alguien. Y daba mucho calor. Puse una foto en Twitter que dio la vuelta al mundo el día que me rapé. Era feliz saliendo calva, pero también valiente”.

La colombiana, que en este momento se encuentra totalmente curada, dejó claro que nunca tuvo miedo de morir, que estaba convencida de que saldría adelante. También piensa que puede tener una recaída, pero sabe que en este momento está libre del cáncer. “Tengo revisiones, pero es algo que he dejado atrás. Ahora mismo estoy sana. Mis médicos son dos locos. Los dos me dicen que estoy curada, que haga mi vida, que viaje y que incluso juegue a tenis”.

Además se refirió a Elena Baltacha, jugadora que murió el año pasado también por esta enfermedad, el mismo momento donde Catalina luchaba por su vida. Afirmó que varias veces intentó comunicarse con ella. “Intenté escribir a la federación inglesa para tener su número de teléfono y escribirle, pero nunca me lo pasaron. Al enterarme de su muerte pasé uno de los momentos más difíciles de mi enfermedad. Incluso el médico intentó animarme, evitando que sintiera tristeza. No podía escuchar la palabra cáncer”. Y también habló con Victoria Duval, otra jugadora que pasó y superó esta situación.

En la entrevista también dejó claro que jamás volvería a jugar al tenis, a pesar de que los médicos que la tratan hasta le han considerado que lo hagan.

Redacción MATCH TENIS

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