BELINDA “HINGIS” BENCIC, LA ESTRELLA EMERGENTE

Belinda Bencic ha sorprendido a propios y extraños conquistando el título en Toronto. El historial de víctimas en la semana mágica de la suiza es un auténtico lujo: Wozniacki, Bouchard, Serena, Halep… En otras palabras, destrozando a una “bestia” competitiva como es la menor de las Williams y otras jugadoras con potencial para ganar a cualquier oponente. La prueba de madurez ha sido concluyente: si mantiene la regularidad hay tenis para coronarse como jugadora top ten.

Foto: AFP

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Dicen que las comparaciones son odiosas y al ver la gesta de Bencic hemos recordado en parte a Martina Hingis. La tenista helvética fue capaz de llegar a ser número 1 del mundo con menos de 17 años y ganó el Abierto de Australia pulverizando todas las marcas. Es harto complicado pronosticar que Bencic sea capaz de llegar a la altura de compatriota, pero en su estilo de juego hemos visto ciertas similitudes que invitan al optimismo. No era una jugadora que realizara golpes con extrema potencia, aunque su precisión y habilidad para variar el juego le otorgaba un valor añadido respecto a sus rivales. Bencic también ha usado esta semana con excelente criterio el juego en paralelo o cruzado para desarbolar a sus enemigas en la pista.

Lo más sorprendente en la figura de la adolescente suiza es ver la personalidad en los momentos complejos del partido. Ante Serena Williams no se acomplejó y no dudó en atacar el servicio de la “Pantera”. Siempre usando bolas profundas, con derechas cruzando buscando el revés de la número 1 del mundo y ganando pista con el afán de llevar la iniciativa del juego. Como si fuera un juego de ajedrez Bencic parecía que llevaba años en la élite y abría pista alternando la derecha con el revés. No ha necesitado Belinda el físico descomunal de Pliskova, Serena o Sharapova en su escalada a la cima y ha recordado la época dorada de la WTA donde se ganaba partidos gracias a golpes preciosos y al talento.

El único “punto negro” de Belinda Bencic es el servicio. Posiblemente nunca llegue a destrozar la bola con saques a 200 km/h, pero si necesita mejorar el porcentaje de primeros servicios y alternar con saques al centro. De todas formas, a nivel psicológico ha demostrado que no tiene miedo a nadie y eso marcará la diferencia en su carrera para lograr metas reservadas a los más grandes. En la memoria han quedado grabados sensacionales “winners” paralelos o bolas con precisión milimétricas de su revés, pero la madurez exhibida contra las mejores hace pensar que será una jugadora “diferente”. El futuro está en la raqueta de Belinda Bencic. La pregunta es: ¿El presente nos deparará una candidata a ocupar rondas finales en el Us Open?

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Alejandro Pinedo Solano: @Alejandropine29 El ojo de halcón da otra visión del tenis. Juego a juego, se ganan los partidos y el respeto

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