LOS ATP 250, EN CUIDADOS INTENSIVOS

Los eventos de menor categoría en el circuito masculino pasan por momentos de zozobra, angustias y desasosiego. Muchos de ellos sufren de problemas económicos que los ha llevado, a instancias finales, a tener que abandonar la plaza en el calendario.

ATP Metz

ATP Metz

El último que ha recurrido al respirador artificial es el Moselle Open. El torneo de Metz, que se disputa justo después del US Open, podría tener un recorte en el dinero que recibe anualmente por parte del Comité de Finanzas de la ciudad. El ayuntamiento ha pedido la abolición de la subvención que le otorga a este evento de categoría ATP 250 y para eso habrá una votación el próximo jueves que determinará la decisión final. Inmediatamente el director del torneo, Yvon Gerald, ha puesto en evidencia que si tal factor llega a concretarse, la existencia del Abierto de Metz corre peligro ya que el presupuesto bajaría un 8%.

Pero Metz no es el único que ha pasado por los estragos de las faltas económicas. Düsseldorf, con una tradición de más de treinta años en el circuito masculino, y que organizó por muchos años la Copa Mundial por Equipos decidió dar un paso al costado por la falta de un patrocinador principal que supliera las carencias monetarias. Luego de haber pasado a ser un torneo ATP 250, Ion Tiriac y Rainer Schuettler, los principales inversores, decidieron retirarle el apoyo a la ciudad alemana.

De hecho, ambos extenistas cogieron el remolque y trasladaron el evento a la ciudad de Ginebra, en Suiza, para que a partir del próximo año organice el tercer torneo con el que contará el país helvético la próxima temporada. Estará justo antes del inicio de Roland Garros, en la misma fecha que se jugaba Düsseldorf.

Otro que tuvo que decir adiós fue Viña del Mar. El máximo campeonato que tenía Chile desapareció tras el nulo apoyo que recibió por parte del Ministerio de Deportes y las empresas privadas. Álvaro Filoll, el director del torneo, anunció en reiteradas ocasiones sobre la falta de recursos que tenía el evento, que dejó de ser rentable para ellos y para Octagon, la empresa dueña de los derechos, por las continúas pérdidas en los libros de contabilidad. Ante eso, comenzaron los vaivenes entre la Federación del país, ministerios y Fillol quienes no llegaron a un común acuerdo, mientras tanto la empresa volcó la sede hacia Quito para continuar con el deporte en la región.

Uno de los últimos torneos que vivió momentos de desaire fue el de Buenos Aires. Con la salida de su sponsor principal, el campeonato de tenis de Argentina estuvo pendiendo de un hilo y puso todas sus esperanzas en las confirmación de que Rafael Nadal estará en el main draw del próximo año. Con esta buena noticia y con la confianza de encontrar un auspiciante que otorgue dinero suficiente para la vida del evento, el Argentina Open aseguró su presencia en el 2015. Caso similar sucedió con el ATP de Oeiras que semanas atrás, por medio del director general, anunciaba no tener las bases económicas para continuar con el Abierto de Portugal. Sin embargo, al rescate salieron el empresario holandés Benno Van Veggel y la empresa Gestifute/Polaris, propiedad de Jorge Mendes, representante de Cristiano Ronaldo y José Mourinho, para no dejar al país ibérico sin tenis de alto nivel.

Sin dudas, una situación que se torna repetitiva y constante en los últimos meses y que pone en jaque el tenis en muchas ciudades del mundo. Pero que ha llegado a afectar a los de categoría más elevada como el del torneo de Valencia, del que también se habló de una posible desaparición a partir del 2015 pero luego todo fue subsanado por el Gobierno local. La decisión que tomarían los españoles es la de bajar de categoría el evento que se juega en El Ágora y hacer un intercambio con de Moscú, quien es actualmente un ATP 250, para que la inversión no tenga que ser como la de estos momentos.

Problemas varios que hacen replantear los presupuestos económicos de los torneos más pequeños del circuito masculino y que ven una luz en el extenso túnel luego de la noticia que entregó la Asociación de Tenistas Profesionales, que adujo que se incrementarán los premios en un 3.5% anualmente hasta el 2018. El hecho de que los grandes tenistas no tengan la obligación de jugar en demasía estos eventos es uno de los principales factores de los problemas económicos, ya que los patrocinadores para poner el dinero exigen estrellas de alto nivel.

Ante esto, muchos ATP 250 están en cuidados intensivos y con dificultades que deben ser subsanadas con inmediatez, ya que al final quien termina perdiendo es el tenis y el espectador.

Redacción MATCH TENIS

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