ABIERTO DE AUSTRALIA: HISTORIAS DEL DÍA 5 – MASCULINO

Hacemos un recorrido por lo mejor de la jornada masculina en Melbourne. Repasa las grandes historias que ha dejado el día del comienzo de la tercera ronda del primer Grand Slam del año.

Foto: Ben Solomon/Tennis Australia

Foto: Ben Solomon/Tennis Australia

Golpe italiano.

Roger Federer ya había sufrido ante un italiano, precisamente ante Simone Bolelli en la segunda ronda donde tuvo que escalar tras haber dejado el primer set. La historia una instancia más arriba se repetía con otro tenista de Italia, más exactamente Andreas Seppi, quien plantó cara ante el dos del mundo a pesar de tener un resultado más que adverso en el historial (ningún partido ganado en 10 enfrentamientos). El de Bolzano, 46 del ranking masculino, supo retar a un Federer que buscaba su quinta coronación en Melbourne, no le tembló el pulso en casi todos los momentos determinantes y entendió que debía ser sereno y cauteloso pero agresivo y dominante cuando el juego lo exigía.

Apenas con un quiebre en la manga inicial, el italiano empezó a poner la balanza a su favor y luego, en el segundo, tuvo la oportunidad de sacar para extender la ventaja, pero fue hasta el tiebreak donde pudo materializar aún más el sueño de poder dar de baja por segunda vez a un número dos del ranking en su carrera (el primero, Nadal en Rotterdam 2008). Ante las intermitencias comunes que puede llegar a experimentar Seppi, el helvético aprovechó y empezó a tejer lo que podía ser una nueva remontada, como las tantas que protagonizó el pasado curso o hace poco en su estreno en Brisbane. Sin embargo, ante el drama Roger fue errático en los momentos claves (un total de 55 errores no forzados) y, como en el segundo set, dejó escapar una ventaja en la muerte súbita para alargar al quinto set. La gran victoria en la carrera de Seppi fue cristalizada con un increíble passing al que Federer solamente pudo responder con una sonrisa. El bautismo del italiano llegó y dejó al exnúmero uno del mundo sin continuar en la búsqueda de su 18º Grand Slam, algo que viene intentando desde el US Open de 2012.

Seppi, que logra igualar su mejor resultado en el Abierto de Australia, además dejó al suizo sin una marca dulce que llevaba a cuestas en este evento: desde el 2004 siempre había alcanzado como mínimo las semifinales. En 2015 no pudo ser.

El puntazo de Seppi para eliminar a Federer.

De seguro el italiano nunca va a olvidar este gran passing que ejecutó justo para vencer a Roger Federer. Uno de los que más recordará en su vida.

A pesar de la derrota, la ‘joyita’ que regaló el helvético.

Avanzando en silencio.

Sin hacer tanto ruido va caminando Andy Murray en Melbourne. El británico lleva tres partidos relativamente cómodos, sin ceder set alguno y esta vez fue el portugués Joao Sousa quien sufrió el andar arrollador del seis del mundo. Luego de la caída de Roger Federer, Murray ve cómo se le abre una posibilidad enorme de poder llegar hasta semifinales y que le permita disputar una nueva final en la Rod Laver Arena.

Dimitrov gana la batalla de la jornada.

Desde la antesala se preveía que el encuentro entre Grigor Dimitrov y Marcos Baghdatis iba a ser uno de los más intensos de la jornada. De un lado la nueva sangre del tenis; del otro, un ya viejo conocido en el cemento australiano que supo llegar a la final en 2006, cayendo ante Federer. Lo cierto es que el chipriota mostró un nivel excelso en el inicio del partido y supo estar en ventaja de dos sets a uno, sin embargo, el búlgaro aguantó las embestidas, quedó con más resto físico y terminó llevándose la victoria en cinco exigentes parciales. Ahora tendrá como rival en la siguiente fase a Andy Murray, reeditando el duelo de la cuarta ronda en Wimbledon 2014.

Nadal, esta vez sin problemas.

Atrás quedó la jornada gris que tuvo que pasar ante Tim Smyczek en la segunda rueda. Esta vez Rafael Nadal mostró una imagen completamente diferente y eliminó a Dudi Sela por 6-1, 6-0, 7-5. Los dos primeros parciales fueron un paseo literal del tres del mundo, que no tuvo oposición del otro lado de la pista, jugó inspirado con cada uno de sus golpes y puso contra la pared al israelí ahogado por el maremoto español. El tercer set fue el momento de más equilibrio en todo el partido. Sela mantenía sus juegos de servicios con más decisión y al tiempo empezaba a provocar algunos problemas en los saques del ibérico. De hecho, provocó un 15-40 en el décimo juego y estuvo a nada de poder quebrar y sacar para set; no obstante, Nadal tenía la mente fija en terminar el pleito y se llevó dos games consecutivos y la victoria. Ahora irá a la caza de Kevin Anderson (6-4, 7-6, 7-6 a Richard Gasquet) que parece afinar su raqueta en Melbourne ya que es la tercera vez consecutiva que alcanza los octavos de final. Duelo que promete ser electrizante.

Kyrgios y Tomic, las esperanzas locales.

Son dos los australianos que siguen con vida en el Abierto de Australia. Ambos son la esperanza para que un local vuelva a levantar un trofeo luego de casi 40 años (Mark Edmondson, 1976) y ya se encuentran en la instancia de octavos de final. Kyrgios sacó al tunecino Malek Jaziri por 6-3, 7-6, 6-1 y ahora enfrentará a Andreas Seppi; mientras que Tomic superó a Sam Groth 6-4, 7-6, 6-3 y rivalizará ante Tomas Berdych.

La firmeza del lado checo.

Tomas Berdych es otro de los que viene pisando fuerte y firme en Melbourne. El checo viene con la raqueta inspirada y esta vez derrotó con suma contundencia al ascendente Viktor Troicki en tres parciales. El siete del mundo, que alcanzó las semifinales el pasado año, buscará estar nuevamente en una final de Grand Slam después de casi cinco años. Aún falta tela para aspirar al duelo definitivo pero Berdych viene demostrando que tiene ganas.

Redacción MATCH TENIS

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