A UN PASO DEL SUEÑO JAPONÉS

La final del ATP 500 de Tokio tendrá a dos de los protagonistas que más se deseaban en esta instancia. A sabiendas de que Stan Wawrinka ni David Ferrer podían estar presentes en el decisivo, Kei Nishikori y Milos Raonic se convirtieron en los elegidos por el público para encarar una final de ensueño. Y sí, japonés y canadiense irán por la corona reeditando la disputa por el título de 2012.

Raonic Nishikori

El cemento y Milos Raonic muchas veces parecen ser uno solo. Cuando todo funciona, cuando el servicio está impecable conjugado con precisión desde el fondo de la cancha y la derecha siendo explosiva, muchos rivales parecen tener pocas opciones de poder, por lo menos, arrebatarle un set. Gilles Simon vivió en carne propia la presencia de un canadiense inspirado e iluminado de inicio a fin, en un partido cortado que le ofreció al francés la posibilidad de poder reestructurar su juego. En 31 minutos, el festín iba de lado de Raonic que rápidamente aceleró y consiguió la ventaja necesaria para ganar de forma apabullante el parcial por 6-1.

La lluvia y por consiguiente, la suspensión que ésta provocó, fueron vitales para que Gilles tomara un segundo aire y dejara reposar los moretones causados en una batalla donde parecía haber un solo pegador. El galo fue más competitivo pero no lo necesario para extender a la muerte súbita. Milos quebró en el intervalo y siguió con su ritmo demoledor (27 tiros ganadores y 11 aces) hasta sellar el 6-4 en la pizarra y la victoria.

Sorpresivamente, más extensa fue la disputa entre Kei Nishikori y Benjamin Becker, que en la previa parecía un poco desequilibrada y donde el local tenía aparente ventaja. Aunque el nipón se llevó la victoria (4-6, 6-0, 7-6), el teutón estuvo a punto de dejar silenciado todo el complejo deportivo de la capital de Japón.

Becker aprovechó una de las dos posibilidades de quiebre que tuvo en el comienzo y puso la manga a su favor. Pero el samurái no se desesperó y como si fuera set de otro partido, dejó en cero a su rival en el segundo parcial y siguió de largo en el tercero, donde estuvo break arriba. Sin embargo, el cansancio tocó el físico de Nishikori y tal situación hizo que creciera su contrincante, que estalló su derecha y puso a temblar al público con la llegada del tiebreak. Pero sacar fuerzas de donde no las hay parece ser un privilegio del japonés, que jugó de maravilla la última fase del partido y estalló en júbilo junto a todos los espectadores.

Este domingo, Nishikori y Raonic protagonizarán la final del torneo de Tokio, los mismos nombres que estuvieron presentes en la definición del 2012 y que hizo suya el local. Esta vez, la revancha corre por la sangre del norteamericano que además querrá coronarse por primera vez en este cemento, donde ha sido finalista los dos últimos años. La serie entre ambos favorece a Kei por 3-1, recordando que hace poco se vieron las caras en el US Open. Nishikori, en su 11º final, busca su séptimo título, el cuarto del año y el segundo consecutivo; mientras que Raonic, en su 12º definición, también quiere su séptimo trofeo en carrera y el segundo de la temporada.

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Fabián Valeth Orozco @Harryelpote: Creador de TenisBreak. Director y productor de radio y televisión, locutor y redactor. Amante del tenis y del periodismo deportivo enfocado hacia este deporte.

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