A FALLA LE SABE BIEN EL CÉSPED

¿Y cómo no ser el jugador de la semana? Alejandro Falla se convirtió el pasado fin de semana en el primer jugador suramericano en clasificar a la final del ATP 250 de Halle, hecho histórico en los 22 años que se lleva disputando el torneo alemán.

Foto: Gerry Weber Open

Foto: Gerry Weber Open

El césped siempre ha sido un aliado para el colombiano a lo largo de su carrera. Esa es la superficie que lo hace sentir como en casa, tal vez una situación peculiar, pues en el país donde creció, este tipo de canchas  no existen.

“Es un poco extraño que a un sudamericano le guste jugar en césped, pero yo juego agresivo, de forma plana. Tengo una buena devolución. Soy zurdo, así que mi saque no es tan fuerte, pero ser zurdo me ayuda mucho. Juego agresivo y básicamente mi devolución me ayuda mucho. Me gusta jugar aquí” afirmó el oriundo de Cali la semana pasada al clasificar a su segunda final en el circuito ATP World Tour.

Las palabras de la raqueta número dos del país demuestran lo bien que la pasa en el césped. En su palmarés tiene grandes batallas en ese territorio. Ha derrotado a jugadores de la talla de Nicolay Davydenko (6 del mundo), John Isner (10 del mundo), Ivan Ljubicic (15 del mundo), Philipp Kohlschreiber (27 del mundo) y cedido apretadamente ante Roger Federer, Fernando González, Jurgen Melzer, entre otros.

Sin duda alguna cuando Falla  pisa esta superficie, su juego tiene un plus, él lo sabe y lo comentó a la ATP World Tour “Sé que en esta cancha puedo ganarle a cualquier rival, lo he demostrado”. Además añadió,  “Espero que la suerte siga  en Wimbledon, se que tengo buenas opciones. Me adapto bien a la superficie y voy a pelear”.

Falla a la fecha aparece como el número 54 del mundo, a tan sólo seis lugares de su mejor posición 48-2012) en el ranking profesional masculino y de  lograr una buena actuación en el all england lawn tennis and croquet club donde no defiende puntos, podría superar su performace en este ámbito.

De esta manera el colombiano a sus 30 años tiene claro el respeto que se ha ganado entre sus colegas a la hora de tenerlo en frente en una cancha de césped. A Wimbledon llegará con la madúrez necesaria para poder hacer un gran torneo y porque no, amargarle la vida a cualquiera de los favoritos a alzarse con el tercer Grand slam del año.

Por: Andrés Vargas

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